La Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria cuenta desde este jueves con una nueva herramienta para sus intervenciones. El Ayuntamiento ha sumado a su equipamiento operativo tres dispositivos táser modelo T7, una tecnología de intervención no letal destinada a situaciones complejas donde sea necesario inmovilizar a una persona sin causarle daños graves.
La presentación de estos equipos tuvo lugar en el Cemelpa, con la presencia de la alcaldesa, Carolina Darias, y el concejal de Seguridad, Josué Íñiguez. La regidora defendió esta adquisición como una medida clave para dotar a los agentes de recursos que hagan su trabajo "más seguro y eficaz".
El objetivo principal es minimizar el riesgo de lesiones físicas, tanto para los policías como para los ciudadanos, gracias a la capacidad de estos dispositivos de provocar una incapacitación temporal controlada.
Disuasión antes de actuar
Uno de los puntos fuertes de los nuevos táser es su capacidad para evitar el conflicto físico. Según explicó Josué Íñiguez, estos dispositivos tienen un marcado carácter preventivo. La experiencia en otros cuerpos demuestra que, en la mayoría de los casos, la simple exhibición del arma y su arco de advertencia logran que la persona deponga su actitud agresiva sin necesidad de disparar.
El modelo T7 elegido destaca precisamente por potenciar este efecto. Incorpora un altavoz integrado que amplifica el sonido del arco eléctrico, lo que refuerza la disuasión auditiva. Además, se trata de equipos más robustos y con botones más grandes, pensados para operar bajo estrés o en condiciones climáticas adversas.
Más allá de la operatividad, estos dispositivos aportan garantías legales a las actuaciones policiales. Cuentan con una batería recargable que registra automáticamente toda la actividad del arma, desde el momento en que se activa hasta el disparo. Esto permite una trazabilidad completa de cada uso, un factor esencial para la transparencia y la seguridad jurídica de los funcionarios.
A nivel técnico, los agentes podrán modular su respuesta según la distancia. Los táser disponen de dos tipos de cargas: una para actuar en corta distancia (hasta metro y medio) y otra de mayor alcance, efectiva hasta los siete metros y medio.

Refuerzo de la plantilla
Esta modernización material corre paralela al refuerzo de personal que atraviesa el cuerpo. El Ayuntamiento capitalino ha recordado que el pasado febrero se incorporaron 45 nuevos agentes y que ya está en marcha, desde noviembre, el proceso para cubrir otras 57 plazas. A esto se suma la mejora de infraestructuras, con las obras de la futura sede de la Unidad de Mediación y Convivencia (UMEC) avanzando en Tamaraceite.
