Ismael García Jiménez, creador de la primera quesería móvil de Canarias / AYUNTAMIENTO DE AGAETE
Ismael García Jiménez, creador de la primera quesería móvil de Canarias / AYUNTAMIENTO DE AGAETE

De Agaete a Artenara: el pastor canario que lleva su quesería a cuestas para salvar la trashumancia

La historia del pastor trashumante que ha creado la primera quesería móvil de Canarias y cómo este proyecto impulsa el campo, la sostenibilidad y el reto demográfico en las islas

En Canarias, hablar del campo es hablar de equilibrio. De cómo convivir con un territorio frágil, de mantener vivas tradiciones que durante siglos garantizaron alimento, paisaje y comunidad. En ese contexto, la trashumancia sigue siendo mucho más que una técnica ganadera: es una forma de relacionarse con la isla, con los animales y con el tiempo.

Hoy, cuando muchos entornos rurales luchan contra la despoblación y la falta de oportunidades, algunas historias demuestran que tradición e innovación no son conceptos opuestos. Al contrario, pueden caminar juntas y ofrecer respuestas reales a los desafíos del presente.

Trashumancia viva

El pastor trashumante Ismael García Jiménez ha impulsado en Gran Canaria un proyecto pionero: la primera quesería móvil de Canarias, una iniciativa que mantiene el pastoreo tradicional y lo adapta a las necesidades actuales del sector primario.

En declaraciones realizadas en Cadena SER, Ismael explicó que la base de todo es clara: bienestar animal, respeto al territorio y trashumancia. Una práctica ancestral que, lejos de desaparecer, se convierte en motor de futuro cuando se apoya con ideas innovadoras y políticas públicas bien orientadas.

Quesería itinerante

La adaptación tomó forma en una quesería modular y desplazable, diseñada para acompañar al ganado y permitir la elaboración del queso allí donde pastan las cabras. De esta manera, Ismael pasa medio año en Agaete y el otro medio en Artenara, produciendo y vendiendo el queso directamente en el entorno rural.

Este modelo reduce desplazamientos, facilita la conciliación familiar y refuerza la economía local. Además, permite que la producción esté íntimamente ligada al paisaje y a la alimentación natural del ganado, uno de los grandes valores del queso artesanal canario.

Apoyo institucional

El proyecto ha despertado el interés del Gobierno de Canarias. Durante una visita a la Quesería Taiwuy, el presidente Fernando Clavijo subrayó la importancia de dinamizar las zonas rurales como eje estratégico para el futuro del Archipiélago.

Clavijo recordó que Canarias cuenta con 46 municipios de menos de 10.000 habitantes, muchos de ellos afectados por envejecimiento, pérdida de servicios y aislamiento. Frente a esta realidad, iniciativas como la quesería móvil encajan en la Estrategia de Reto Demográfico, centrada en economía verde, turismo rural sostenible, digitalización y revalorización cultural.

Tradición familiar

La historia de Ismael no surge de la nada. Su vínculo con los animales viene de generaciones atrás. En su familia siempre hubo ganado y trashumancia, una herencia que su madre mantuvo viva y que él decidió continuar, aunque reconoce que empezar de cero no fue sencillo.

En la entrevista radiofónica, confesó que el camino estuvo marcado por la inversión, la formación y una burocracia compleja. Sin embargo, tras más de diez años de esfuerzo, la idea terminó convirtiéndose en una realidad sólida y con proyección.

Diseño sostenible

La quesería está compuesta por dos módulos que incluyen recepción de leche, sala de elaboración, cámara de maduración, aseos y una pequeña tienda. Funciona con placas solares y presenta un acabado que simula madera, pensado para integrarse visualmente en el paisaje.

Uno de los principios del proyecto es no dejar huella. Cuando Ismael se desplaza, el entorno queda tal y como estaba, una filosofía coherente con la protección del medio natural. La producción estimada ronda los 30 kilos de queso diarios, elaborados con la leche de unas 150 cabras.

Relevo generacional

Desde el área de Agricultura, el consejero Narvay Quintero ha destacado el valor de este tipo de iniciativas para garantizar el relevo generacional en el sector primario. Proyectos así demuestran que es posible emprender en el medio rural y vivir del campo sin renunciar a la innovación.

A nivel local, el alcalde de Artenara, Jesús Díaz, ha subrayado el impacto positivo de que una familia joven apueste por el municipio, convirtiéndose en un revulsivo frente a la despoblación.

Mirada futura

La quesería lleva el nombre de Taiwuy, en homenaje a su hija y a un topónimo de Tejeda. Un símbolo que une familia, territorio y continuidad. Más allá del queso, Ismael defiende que este modelo podría aplicarse a otras producciones tradicionales como la miel, la sidra o el gofio.

La experiencia demuestra que la trashumancia puede tener futuro en Canarias si se combina con innovación, sostenibilidad y apoyo institucional. Un ejemplo de cómo el campo no es pasado, sino una oportunidad real para construir un desarrollo más equilibrado en las islas.