Mientras gran parte del archipiélago espera a que llegue el buen tiempo, en el interior de Gran Canaria hay un lugar donde la primavera se adelanta. Cada mes de febrero, el paisaje cambia, el blanco y el rosa cubren las laderas y un pueblo entero se reúne para celebrar uno de los momentos naturales más simbólicos del año: la floración del almendro.
La celebración nació a finales de los años sesenta, cuando un grupo de jóvenes del municipio decidió organizarse para promover actividades culturales y sociales. De ese impulso surgió PUM 70, una fiesta con un doble objetivo: canalizar inquietudes juveniles a través de actos lúdicos y conmemorar la floración de los almendros, que marca el final del invierno en la cumbre grancanaria.
El éxito fue inmediato y, apenas un año después, el Ayuntamiento se sumó a la organización. Así nacieron oficialmente las Fiestas del Almendro en Flor, un nombre que se ha mantenido durante más de medio siglo.
Primera pagana
La Fiesta del Almendro en Flor fue la primera fiesta pagana organizada como tal en Gran Canaria y una de las pioneras en Canarias. A diferencia de la mayoría de celebraciones populares del Archipiélago, que se concentran en primavera y verano, esta tiene lugar en pleno invierno, coincidiendo con un fenómeno natural único.
A lo largo de su historia solo se ha suspendido en contadas ocasiones, lo que refuerza su carácter simbólico y su arraigo popular.
Programa
El viernes 6 de febrero está dedicado a la Jornada Escolar del Almendro, con la participación del alumnado del CEO Tejeda. Talleres, juegos tradicionales, actuaciones infantiles y actividades educativas acercan la fiesta a los más pequeños. Por la noche se celebra el pregón oficial, a cargo de José Manuel Sanabria Díaz, seguido del Encuentro de Parrandas, uno de los actos más esperados
Sábado grande
El sábado 7 de febrero, declarado Día del Turista, concentra buena parte de los actos centrales. Durante toda la jornada se desarrollan:
- Puestos gastronómicos vecinales con platos tradicionales
- Exhibiciones de lucha canaria, juego del palo y salto del pastor
- Muestras de oficios tradicionales como la trilla o la elaboración de queso
- Pasacalles y actuaciones musicales en distintos puntos del pueblo
Entre los momentos más destacados figuran la entrega del Almendro de Plata al cocinero Borja Marrero Vázquez, la actuación de Benito Cabrera y la verbena del Almendro, que se prolonga hasta la madrugada
Domingo del Almendro
El domingo 8 de febrero se vive el Día del Almendro, considerado el corazón de la fiesta desde 1970. Durante la jornada continúan los puestos gastronómicos, las actuaciones folclóricas, las exhibiciones de deportes autóctonos y la música en las calles.
El programa culmina con la actuación de Taburiente y la verbena fin de fiestas, poniendo el broche final a más de una semana de celebraciones
Tradición canaria
Desde sus inicios, la fiesta ha girado en torno al mantenimiento y realce de las tradiciones canarias. Folclore, bailes típicos, música tradicional, artesanía, gastronomía local y juegos populares llenan las calles durante el fin de semana festivo.
No existe un único escenario: todo el pueblo se convierte en espacio festivo, con actuaciones repartidas por distintos rincones y plazas.
Participación vecinal
Uno de los elementos más singulares de la celebración es la implicación de todos los barrios del municipio. Las asociaciones de vecinos se encargan de los puestos instalados a lo largo de la calle principal, decorándolos y ofreciendo degustaciones de platos y productos tradicionales, previamente coordinadas para no repetirse.
Vecinos y vecinas, ataviados con trajes típicos, comparten sabores, saberes y recetas que forman parte de la identidad cultural de la isla.
Gastronomía viva
La fiesta es también un escaparate de la gastronomía tradicional canaria. Productos elaborados con almendra, dulces caseros, platos de cuchara, vinos, quesos y otros alimentos locales convierten la visita en una experiencia sensorial completa.
Junto a los puestos vecinales, se instalan también artesanos y entidades sociales, reforzando el carácter comunitario del evento.
Deporte autóctono
Además de la música y el baile, la fiesta incluye demostraciones de deportes tradicionales, como la lucha canaria, el juego del palo o el salto del pastor, que conectan la celebración con las raíces históricas del Archipiélago.
Con más de 50 años de historia, la Fiesta del Almendro en Flor se ha convertido en un símbolo de identidad, resistencia cultural y amor por las tradiciones. Su singularidad ha inspirado a otros municipios canarios, que han adaptado la celebración a sus propios paisajes.
Cada febrero, cuando los almendros florecen, este pueblo de Gran Canaria recuerda que la primavera no siempre llega con el calendario, sino con la naturaleza y la memoria colectiva.