El Gobierno de Canarias mantiene su estrategia para lograr que el Telescopio de Treinta Metros (TMT, por sus siglas en inglés) se instale finalmente en La Palma. La consejera de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura, Migdalia Machín, aseguró este martes que el Ejecutivo desarrolla este proceso con "mucha prudencia institucional, rigor científico y ambición política".
Durante una comparecencia en el Parlamento de Canarias, la consejera defendió el programa DiploInnova como una herramienta estratégica para reforzar la presencia internacional del archipiélago y consolidar la candidatura del Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma, como futura sede de esta infraestructura científica.
Una candidatura respaldada por el Estado
Machín destacó que Canarias cuenta con una amplia experiencia científica y recordó que el archipiélago alberga consorcios internacionales vinculados a observatorios astronómicos con participación de unos 60 países.
La consejera también subrayó la interlocución existente con el Gobierno de España, que ya ha comprometido una inversión de 400 millones de euros para apoyar la candidatura del Roque de los Muchachos como emplazamiento del futuro telescopio.
Un proyecto científico con impacto económico
El Telescopio de Treinta Metros está diseñado para convertirse en uno de los observatorios terrestres más avanzados del mundo. Equipado con un espejo primario de 30 metros de diámetro, permitirá estudiar el universo con un nivel de precisión sin precedentes, incluyendo investigaciones sobre exoplanetas, el origen de galaxias o la materia oscura.
La inversión total del proyecto podría rondar los 3.000 millones de euros y, según las previsiones trasladadas por el Ejecutivo, tendría un importante impacto económico y social, tanto por la generación de empleo directo e indirecto como por el impulso a la formación especializada y sectores asociados como el astroturismo.

La Palma frente a otras candidaturas
La candidatura palmera se apoya en diversos factores que el Gobierno considera estratégicos, entre ellos las condiciones naturales para la observación astronómica, la disponibilidad de permisos administrativos, el respaldo institucional y el apoyo financiero comprometido.
Asimismo, Machín destacó elementos como la trayectoria científica del Instituto de Astrofísica de Canarias y la protección que ofrece la denominada Ley del Cielo, aprobada en 1988 para preservar la calidad de las observaciones frente a la contaminación lumínica y otros factores.
Diplomacia científica para reforzar la candidatura
La consejera recordó además que en septiembre de 2025 el Gobierno impulsó en La Palma las jornadas DiploInnova dentro de su estrategia de diplomacia científica, un encuentro que contó con la participación del director ejecutivo del proyecto TMT, Robert P. Kirshner.
Durante su intervención, Machín defendió que la posible llegada de esta infraestructura trasciende el ámbito científico y señaló que el proyecto puede representar una oportunidad para el desarrollo económico y tecnológico de Canarias. "Desde La Palma se observa el universo, pero también se construye el futuro", afirmó.