La coincidencia entre el tradicional Baile de Magos de San Benito Abad y el partido de cuartos de final del Mundial entre España y Bélgica ha abierto una polémica en La Laguna. El Ayuntamiento ha decidido instalar este viernes tres pantallas gigantes dentro del recinto de la celebración para que los asistentes puedan seguir el encuentro, previsto para las 20:00 horas, sin renunciar a una de las citas más multitudinarias del calendario festivo lagunero.
La medida, sin embargo, no ha sido recibida de la misma manera por todos los sectores vinculados a la fiesta. Algunas asociaciones folclóricas han expresado públicamente su desacuerdo al considerar que la retransmisión de un partido de fútbol dentro del Baile de Magos introduce un elemento ajeno a la esencia de una celebración concebida alrededor de la cultura canaria, la música tradicional, la indumentaria y la convivencia popular.
Tres pantallas para seguir el España-Bélgica
El Consistorio ha previsto la instalación de tres puntos de retransmisión distribuidos por el recinto. Según la última información facilitada por el Ayuntamiento a Atlántico Hoy, las pantallas se ubicarán en el Torreón de la Luz, Doctor Olivera y Marqués de Celada. La intención municipal es que las personas que acudan al Baile de Magos puedan ver el partido entre España y Bélgica antes de que arranque la programación musical prevista para la noche.
El acceso al recinto se abrirá a partir de las 19:00 horas, mientras que el encuentro comenzará a las 20:00. Con motivo de esta coincidencia, la Concejalía de Fiestas ha reorganizado los horarios para que las actuaciones de las agrupaciones folclóricas y parrandas comiencen una vez finalizado el partido. Desde el Ayuntamiento se defiende que esta fórmula permite compatibilizar una cita deportiva de gran seguimiento con el desarrollo posterior de la fiesta.
Las críticas de las agrupaciones
La decisión ha provocado la reacción de colectivos vinculados al folclore. La Agrupación Folclórica Real Hespérides ha manifestado “desde el máximo respeto hacia las decisiones institucionales, todas las sensibilidades y aficiones, su desacuerdo con la decisión de instalar pantallas gigantes para la retransmisión del encuentro entre España y Bélgica durante la celebración del Baile de Magos de San Benito”.
En su comunicado, la agrupación reconoce “la importancia que el deporte, y especialmente la selección española de fútbol, tiene para una gran parte de la ciudadanía”, pero subraya que “un Baile de Magos representa uno de los máximos exponentes de nuestras tradiciones populares y constituye un espacio concebido para el encuentro alrededor de la cultura canaria, donde la música tradicional, el baile, la indumentaria y la convivencia son los auténticos protagonistas”.
“Un elemento ajeno a su naturaleza”
Real Hespérides sostiene que la coincidencia de ambos acontecimientos debería haberse resuelto “preservando la esencia del Baile de Magos”. A su juicio, la instalación de pantallas dentro del propio evento “supone introducir un elemento ajeno a su naturaleza, que inevitablemente desvía la atención y altera el ambiente de una celebración que durante décadas ha sido un referente de nuestras costumbres”.
La agrupación también defiende que “las tradiciones sobreviven porque se protegen” y recuerda que “cada manifestación cultural tiene su tiempo, su espacio y su razón de ser”. En esa línea, añade que “del mismo modo que nadie entendería celebrar un acto folclórico en medio de un acontecimiento deportivo”, un Baile de Magos “merece desarrollarse con el protagonismo exclusivo de aquello para lo que fue creado: nuestra cultura popular”.
Preservar el espacio cultural
También la asociación Ínsula ha expresado su “firme desacuerdo con la instalación de pantallas gigantes durante el tradicional Baile de Magos de San Benito para retransmitir un partido de fútbol”. En su publicación, el colectivo recalca que “el folclore y la cultura cuentan con muy pocos espacios como este para mostrar lo que somos como pueblo y como archipiélago”, además de recordar que la identidad cultural canaria ha sufrido “durante siglos un ataque identitario”.
Desde Ínsula consideran que el fútbol “ya está presente en prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida”, por lo que defienden que “un acto cultural e identitario debería preservarse como un espacio dedicado exclusivamente a nuestras tradiciones”. El colectivo añade que quien prefiera ver el partido, “algo totalmente respetable”, puede no asistir al Baile de Magos, permitiendo así que quienes quieren apoyar la cultura puedan hacerlo y, además, acceder a una mesa, “que bien sabemos lo difícil que es”.
Una propuesta alternativa
Pese a su crítica, Ínsula no rechaza el uso de pantallas dentro del recinto, sino el contenido que se proyectará en ellas. De hecho, la asociación plantea una alternativa: “Las pantallas gigantes son una buenísima idea, pero desde Ínsula proponemos que se destinen a retransmitir las actuaciones del escenario, para que puedan seguirse desde cualquier punto del recinto y se ponga en valor el verdadero protagonismo de la fiesta”.
El debate, por tanto, no se limita a la coincidencia horaria entre un partido y una celebración popular, sino al papel que deben ocupar los actos deportivos de masas dentro de espacios festivos con una fuerte carga tradicional e identitaria. Para las asociaciones críticas, el problema no es que el fútbol despierte interés, sino que ese interés entre dentro de un evento que consideran uno de los grandes escaparates del folclore canario.
La respuesta del Ayuntamiento
Ante las críticas, el Ayuntamiento de La Laguna ha defendido que la medida responde a “un gran volumen de peticiones” recibidas por parte de personas que querían “compatibilizar ver esta cita mundialista y no perderse el inicio de esta noche tan especial del Baile de Magos de San Benito Abad”. El Consistorio insiste en que la decisión no pretende desplazar el sentido de la fiesta, sino facilitar que más personas puedan participar en ella.
Además, el Ayuntamiento aclara que las pantallas estarán situadas “a mucha distancia del escenario principal”, que “no tendrán ningún tipo de sonido” y que “no afectarán al baile”, ya que el partido se iniciará a las 20:00 horas y las actuaciones están fijadas a partir de las 21:30. Según precisa el Consistorio, la pantalla más cercana al escenario estará sin sonido.
Defensa del folclore y de las fiestas
El Ayuntamiento también ha querido responder a la preocupación de las agrupaciones folclóricas asegurando que “no busca desmerecer las tradiciones ni el trabajo de las agrupaciones folclóricas, que son las que hacen grandes estas fiestas”. “Todo lo contrario”, sostiene la institución, que defiende que su intención es “permitir que todas las personas que asisten a este Baile de Magos, sin excepciones, puedan disfrutar de las numerosas actuaciones” programadas para este viernes.
En esa línea, el Consistorio recuerda el esfuerzo que realiza durante las fiestas de San Benito para promover las tradiciones y el folclore de las islas, con actos como el Festival Ocho Islas, el Festival Internacional de Folclore Aceviño, el V Festival Folklórico Interinsular Alborada Canaria, el espectáculo Achamán, el propio Baile de Magos, la Romería, que este año contará por primera vez con 40 agrupaciones, o el Baile de Magos Infantil, orientado a difundir estos valores entre los más jóvenes.
Una fiesta entre tradición y adaptación
La polémica deja sobre la mesa una cuestión de fondo: hasta qué punto las fiestas populares deben adaptarse a acontecimientos de gran seguimiento social sin alterar su esencia. Para el Ayuntamiento, la instalación de pantallas permite dar respuesta a una demanda ciudadana concreta sin interferir en el desarrollo de las actuaciones folclóricas. Para las agrupaciones críticas, en cambio, la decisión desdibuja el protagonismo cultural de una noche concebida para celebrar las tradiciones canarias.
El Baile de Magos de San Benito volverá a reunir este viernes a vecinos y visitantes en torno a la vestimenta tradicional, la música, las parrandas y la convivencia. Esta vez, sin embargo, lo hará con un elemento añadido: tres pantallas gigantes para seguir un partido que puede llevar a España a semifinales y que ha terminado abriendo un debate más amplio sobre la protección, el uso y el significado de los espacios dedicados al folclore.