La presión sobre el agua en Lanzarote está llevando a cada vez más hoteles a buscar fórmulas para garantizar su propio suministro. La última solicitud se ha publicado este martes en el Boletín Oficial de Canarias.
El Hotel Barceló Lanzarote Active Resort Playa, en Costa Teguise, ha pedido autorización para captar agua de mar, desalarla y verter el rechazo de salmuera asociado a una planta desaladora de autoconsumo en sus instalaciones.
La petición, presentada por Barceló Explotaciones Hoteleras Canarias, S.L., contempla un caudal máximo de vertido de 405 metros cúbicos al día y se somete ahora a información pública durante un plazo de 30 días.
Agua propia para el turismo
El caso no es aislado. Apenas unas semanas antes, el BOC ya recogía otra solicitud de la misma empresa para el Hotel Barceló Teguise Beach, también en Costa Teguise, con una planta de autoconsumo y un caudal máximo de vertido de 375,12 metros cúbicos diarios.
También en junio, el Consejo Insular de Aguas sometió a información pública la solicitud de Barceló Arrendamientos Hoteleros, S.L. para una planta desaladora de autoconsumo en el Hotel Barceló Playa Blanca, en Yaiza. En este caso, el caudal máximo de vertido previsto asciende a 900 metros cúbicos al día, una cifra superior a la de los establecimientos de Costa Teguise.
A estos expedientes recientes se suman otros antecedentes publicados en el BOC en los últimos años, como el del Hotel Hyde Park Lane, en Puerto del Carmen, con una solicitud para captar agua, desalarla y verter salmuera con un máximo de 300 metros cúbicos diarios, o el del Hotel La Isla y El Mar Hotel Boutique, también en Tías, con un caudal máximo de vertido de 165 metros cúbicos al día.
La otra cara de la desalación
La desalación permite obtener agua dulce a partir del agua de mar, una solución especialmente relevante en una isla como Lanzarote, donde los recursos hídricos naturales son limitados y el abastecimiento depende en gran medida de este tipo de tecnología.
Sin embargo, el proceso genera un rechazo conocido como salmuera, con una concentración de sales superior a la del agua captada. Por eso, estos expedientes no solo piden autorización para producir agua, sino también para verter el rechazo resultante.
En el caso del Barceló Lanzarote Active Resort Playa, el volumen máximo previsto alcanza los 405 metros cúbicos al día, una cantidad que debe ser autorizada por el Consejo Insular de Aguas conforme al Reglamento de Control de Vertidos para la Protección del Dominio Público Hidráulico.
Debate sobre el impacto
La sucesión de solicitudes refleja cómo parte del sector alojativo busca reducir su dependencia de la red pública mediante sistemas propios de abastecimiento, aunque también abren el debate sobre el impacto ambiental de los vertidos y sobre el consumo hídrico asociado al modelo turístico.
El expediente del Barceló Lanzarote Active Resort Playa queda ahora en fase de información pública. Durante ese periodo podrán presentarse alegaciones antes de que continúe la tramitación de una autorización que se suma a una lista creciente de hoteles lanzaroteños que ya han llevado al BOC sus propias desaladoras.