Fran Belín

Opinión

Vuelve el Salón Gastrocanarias y libre de plásticos

Periodista

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En esta columna periodística, en la que suelo cargar el acento en ese término tan maleable como el de la sostenibilidad, no quería que pasara desapercibido un aspecto, para mí digno de subrayar, como es la voluntad de combatir al plástico –en la medida de lo posible- de la que otra vez va a hacer gala el Salón Gastrocanarias que vuelve a escena, esta vez a finales de septiembre.

La rueda de prensa, que viene a ser prácticamente una tradición, sirvió para que el co-director del Encuentro Gastronómico más importante de Canarias, el periodista José Carlos Marrero, volviera a hacer énfasis en este aspecto en el que la Organización ya insistió antes del parón de ediciones obligado por la pandemia.

Lo de “Libre de plástico” no me parece una anécdota sino toda una referencia de compromiso medioambiental teniendo en cuenta los datos con los que parte la esperada cita canaria de la gastronomía: en el Salón se dispondrá de material reciclable, compostable y biodegradable para unos 17.000 visitantes, 215 expositores y 79 empresas del sector.

Si hacemos cuentas por los tres días del acontecimiento en el que están previstos talleres (la novedad es el Aula Makro que solo se despliega en congresos como Madrid Fusión, Gastronomika San Sebastián, Alimentaria o Salón de Gourmets), nueve campeonatos (entre ellos el Absoluto de Cocineros), degustaciones, ponencias,… entonces nos daremos cuenta del impacto que supone el hecho de prescindir de todo eso que se pretende combatir en aras de un medio ambiente más saludable.

Marrero, en el referido acto informativo, no encontraba ejemplos categóricos entre las grandes ferias en todo el calendario gastronómico y supone no solo una muestra de la referida voluntad de introducir correcciones en el exceso de plástico, sino también un altavoz de lo que siempre intento subrayar en estos artículos: hasta el más mínimo detalle es relevante para contribuir a esa sostenibilidad y legado de futuro en forma de tierras, mares y paisajes más sanos.

También y precisamente como escaparate del producto local que constituye el Salón (en el que La Palma será isla invitada y estarán presentes todos los Cabildos insulares), la sostenibilidad es otra de las teclas en las que insisten las administraciones, al menos decidiendo esfuerzos coordinados. Queda mucho que avanzar pero, como se comentó, muchos ‘pocos’ hacen el ‘todo’.

No sólo economía, sin más

En la presentación del Gastrocanarias, la consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno canario, Alicia Vanoostende, apuntó que “esta feria es también desarrollo económico para el Archipiélago;  la industria alimentaria mueve más de 1.100 empresas y 60.000 empleos, y tiene el 5 % de PIB, pero es que la economía de la hostelería, es decir, solo la industria de la restauración, mueve más de 4.500 empresas en Canarias”.

Todo este volumen marca ya, per se, una serie de retos hacia la reducción de la huella de carbono respecto a la movilidad de materias primas y géneros; mucho mejor cuando sean escasos los kilómetros a recorrer en el sistema de abastecimiento para una red de restaurantes, cafeterías y bares que cada vez son más conscientes de que contribuir al equilibrio del medio ambiente es fundamental para el futuro.

Tarros de gofio

Con tal motivo, me viene a la memoria una de esas invitaciones –para mí siempre un honor- como catador del certamen de gofios que convoca cada año el Instituto Canario de Calidad Alimentaria (ICCA) junto al de otros productos y elaboraciones (vinos, quesos, aceites, sal marina).
Centenares de muestras en tarros de las moliendas para que los expertos-as cataran con sus correspondientes cucharillas,…Hagamos cuentas otra vez. 71 muestras divididas en dos fases previas; 31 muestras en la fase final. Una media de diez catadores-as por cada fase.

Sale alrededor de un millar de botes y cucharillas; imaginen por un momento si el soporte no hubiera sido reciclable. Fuese como fuese, se utilizó entonces una respetable cantidad de soporte y material.

Si paramos en los simples números por supuesto que nada nos dirán. ¿O sí? ¿Un dato más? Profundicemos: los botes para las muestras del gofio están confeccionados con un material (PLA) basado en el trigo, millo y remolacha. Biodegradable, que ya cambia la cosa. Se usan y luego pueden agregarse al compost.

Mientras tanto, las cucharillas para probar cada muestra son de fibra de maíz, también aptas para el compostaje. La apuesta por la sostenibilidad, con el empleo de material reciclable, es en este caso una evidencia.

Insisto que todo sumado en más que gestos reforzará legados, patrimonio, vida futura e identidad… Pongamos el acento en que la sostenibilidad se ha de ir incorporando a la planificación de los sectores implicados en la gastronomía para trabajar en la línea del respeto a la cultura y el entorno del destino de cada isla y de todas en conjunto.

Los-as habitantes de las 8 Islas desean que esto perviva intacto para la eternidad, para disfrute de futuras generaciones. No traerá nada bueno seguir ‘coqueteando’ con el punto de no retorno del cambio climático.

Segundo Simposio de Viticultura Regenerativa

La Asociación de Viticultura Regenerativa organiza la segunda edición para el próximo lunes el 9 de mayo, en el Vinseum de Vilafranca del Penedès, y que será retransmitida en directo a través de la web de la asociación www.viticulturaregenerativa.org.

El certamen, con el título “La viticultura del cambio climático”, tiene como objetivo concienciar a viticultores y bodegueros sobre la necesidad de cambiar el paradigma en la gestión de los viñedos para frenar el calentamiento global, además de difundir los principios de la agricultura regenerativa aplicados específicamente a la viticultura a partir de las experiencias y conocimientos de expertos y viticultores que ya han emprendido este camino.

La ponencia inaugural irá a cargo de Joel Salatin, granjero americano convertido en referente para muchos de los nuevos ganaderos y agricultores en todo el mundo por su extravagante personalidad y alcance mediático. Salatin participará en el simposio con una intervención en video en la que abordará porqué es necesario este cambio de paradigma a partir del análisis de los problemas actuales de la agricultura y cómo la regeneración de los suelos puede ser una de las soluciones.