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Las Palmas

El aula de la naturaleza que costó un millón de euros al Ayuntamiento de Las Palmas está okupada

Dos personas utilizan la instalación municipal desde hace más de cuatro años para la cría de gallos de pelea, cabras, conejos, cobayas, perros y gatos

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El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria inicial el proceso para desalojar okupas del Aula de la Naturaleza Fuente Morales. / AH

El Aula de la Naturaleza Fuente Morales, una instalación que es propiedad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria —situada en el cauce bajo del Barranco del Guiniguada—, está okupada por dos personas que utilizan el recinto municipal para la cría de gallos de pelea, cabras, conejos, cobayas, perros y gatos desde hace más de cuatro años. Así consta en una resolución del propio consistorio que ha sido tramitada esta misma semana para iniciar el desalojo del local, que fue inaugurado en marzo de 2006 tras una inversión de un millón de euros.

Hoy, 18 años después, el Aula de la Naturaleza está en situación de ruina. "En visita realizada el lunes 13 de marzo [de 2023]", según consta en el documento municipal al que ha tenido acceso este periódico, "no se pudo acceder al recinto por estar cerrado con candado y, desde el exterior, se observó la existencia de gallos y gallinas (...) y el evidente deterioro de las instalaciones así como la existencia de cúmulos de basura, desechos y vehículos abandonados".

Años de inacción

El escrito, antes de la resolución que otorga al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria la potestad para iniciar el proceso de recuperación de su propio inmueble —tras una petición del Servicio de Patrimonio del consistorio—, narra en el apartado de antecedentes una cronología de hechos que corroboran —primero— el abandono del aula por parte de la administración municipal; confirman —luego— la presencia de okupas; y describen —por último— el estado decadente de la instalación.

Así, el 24 de octubre de 2019, Belén Hidalgo —concejala Delegada del Área de Sostenibilidad Ambiental, Agricultura, Ganadería y Pesca que concurrió a las elecciones en la lista de Unidas Podemos— solicitó al Área de Gobierno de Economía y Hacienda, Presidencia y Cultura —dirigido entonces por Encarna Galván (PSOE), ahora asesora de Augusto Hidalgo en el Cabildo—, la intervención de Patrimonio Municipal en el Aula de Naturaleza al estar okupada. La petición no encontró respuesta y casi tres años después, en julio de 2022, Hidalgo reiteró la demanda.

Encarna Galván, durante su etapa como concejala de Cultura del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. / Sabrina Ceballos

Policía Local

No fue hasta el 28 de octubre de 2022 cuando una unidad de la Policía Local se presentó en el local del Barranco Guiniguada para realizar un informe, documento en el que constaba que un individuo —supuestamente vecino de La Paterna— manifestaba que "dado que [las instalaciones] han sido abandonadas por el Ayuntamiento, las ha ocupado desde hace algo más de dos años junto a su hermano". Además, en el mismo parte se indicaba que "el uso que hace de las instalaciones desde que las ocupó es la crianza de animales, especialmente gallos de pelea que es lo que tiene actualmente, pero que también ha tenido cabras, conejos, cobayas, perros, gatos, etcétera.”

Confirmada la presencia de okupas por la Policía Local y tras el informe del Servicio de Medio Ambiente de marzo del año pasado que constataba el mal estado de la instalación —con animales y basura en diferentes áreas—, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria gobernado por Carolina Darias (PSOE) ha iniciado ahora los trámites para el desalojo del local que, en caso de que la devolución del aula al consistorio no sea voluntaria, correrá económicamente a cuenta de los okupas si el proceso genera gasto, según se recoge en una resolución contra la que no cabe la osibilidad de presentar recurso alguno.

Inaugurado por Luzardo

El Aula de la Naturaleza Fuente Morales fue inaugurado durante la etapa de Josefa Luzardo (PP) como alcaldesa. El proyecto salió adelante tras la inversión de un millón de euros, cantidad que en un 80 % fue financiada con fondos europeos, mientras que el 20 % restante fue aportado por la administración municipal. El recinto contaba con un albergue con 20 camas para pernoctar allí —esa estancia fue la primera vandalizada tras su abandono— y debía servir para la creación de varias guías y materiales didácticos divulgativos —presupuestados en 100.000 euros— realizados a través de un convenio con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).