El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha dado un paso decisivo en el expediente abierto contra la discoteca Euphoria, situada en la calle Los Martínez de Escobar, en la zona del Puerto. La Dirección General de Edificación y Actividades ha acordado revocar la licencia de apertura del establecimiento, lo que supone la pérdida definitiva del título administrativo que permitía su funcionamiento.
La medida marca una diferencia relevante respecto a lo que se conocía del caso en noviembre, cuando trascendió que el Consistorio había ordenado la paralización de la actividad tras detectar deficiencias en materia de seguridad y a raíz de las denuncias vecinales por ruido. Aquella decisión suponía la suspensión del funcionamiento del local mientras continuaba la tramitación del expediente.
La resolución firmada ahora va más allá. El Ayuntamiento no solo mantiene la paralización, sino que extingue formalmente la licencia de apertura, al concluir que el local ya no se ajusta al proyecto autorizado y que las modificaciones acumuladas durante años han alterado sustancialmente las condiciones bajo las que se concedió el permiso.
Sin alegaciones
El procedimiento administrativo se inició formalmente el 28 de enero de 2026, cuando el Ayuntamiento acordó incoar el expediente para revocar la licencia y concedió un plazo de audiencia a los interesados. Según consta en la resolución municipal, durante ese periodo no se presentaron alegaciones, lo que ha permitido a la administración municipal proceder a la revocación definitiva del título.

La licencia afectada es la número 908, otorgada en su día a la entidad Spring SA para la explotación de una discoteca en el citado local. Con la resolución municipal, el permiso queda extinguido, lo que implica que la actividad ya no puede ejercerse al amparo de esa autorización histórica.
Graves deficiencias
Las conclusiones del Ayuntamiento se basan en inspecciones realizadas los días 30 de abril y 12 de mayo de 2025, durante las cuales los técnicos municipales detectaron numerosas irregularidades en la configuración y las instalaciones del local.
Uno de los aspectos más relevantes señalados en el informe es que la distribución interior del establecimiento ha sido modificada sin autorización administrativa. En la planta sótano se construyeron nuevos aseos en un espacio que originalmente era un almacén y se cambió la ubicación de la barra principal.
Además, se eliminó una puerta resistente al fuego que protegía el acceso al cuarto eléctrico y a la maquinaria de ventilación, alterando las condiciones de seguridad contra incendios previstas en el proyecto autorizado.
Incumplimiento de normativas
Durante la inspección también se detectó la creación de un pequeño escenario con desniveles y escalones que incumplen la normativa de seguridad y accesibilidad, así como modificaciones en los accesos y escaleras que conectan las distintas plantas del establecimiento.

En el acceso a la planta superior se instalaron escalones aislados y una puerta de vaivén sin visibilidad, situada demasiado cerca del desnivel, lo que puede generar riesgos en situaciones de evacuación.
Carencias contra incendios
Los técnicos municipales detectaron además deficiencias relevantes en las vías de evacuación. La eliminación de una de las escaleras que conectaban la pista de baile con la planta superior ha provocado que determinadas zonas queden sin doble alternativa de salida, generando recorridos en fondo de saco.
A ello se suma que la puerta de salida de emergencia del sótano estaba parcialmente bloqueada por cajas de bebidas y otros materiales, lo que impediría su apertura correcta en caso de emergencia.
20 años sin revisiones
El informe municipal también recoge carencias importantes en los sistemas de protección contra incendios. Entre ellas, la desaparición de detectores de incendios, pulsadores de alarma y parte de la instalación prevista originalmente, así como la eliminación de una boca de incendio equipada en la planta superior.
La boca de incendio que permanece en la planta baja no había sido revisada desde 2006, según la etiqueta de mantenimiento visible durante la inspección.
Cables sin protección
Las inspecciones también detectaron problemas en la ventilación del local, ya que los conductos de impulsión y extracción previstos en el proyecto original habían sido cortados o modificados, dejando algunas zonas sin ventilación reglamentaria.
En materia eléctrica, los técnicos constataron instalaciones defectuosas en distintas zonas del local, con cables sin protección, conexiones al aire y cajas eléctricas abiertas en espacios como el recinto de bebidas, el área de las neveras o la cabina del DJ.
Otra irregularidad relevante se refiere al aforo autorizado. En la entrada del local figura un cartel con una capacidad máxima de 200 personas, mientras que el proyecto aprobado para la instalación de protección contra incendios contemplaba un máximo de 131.
Transmisión de vibraciones a las viviendas
Las inspecciones también confirmaron problemas de transmisión de ruido y vibraciones hacia las viviendas del edificio, uno de los motivos que originó el expediente municipal.
El recinto donde se ubican las condensadoras del aire acondicionado comunica directamente con el patio del inmueble y carece de aislamiento acústico, lo que facilita que el ruido de la discoteca llegue a los pisos superiores. Además, estas máquinas están instaladas en el patio del edificio en lugar de en la cubierta, como exige la normativa municipal.

Los técnicos municipales comprobaron igualmente que la música del local se percibe en las zonas comunes del edificio, lo que coincide con las denuncias presentadas por los vecinos.
Fin de la vía administrativa
La resolución municipal pone fin a la vía administrativa, aunque los interesados pueden recurrirla ante los tribunales. El documento establece que los titulares del establecimiento podrán presentar recurso contencioso-administrativo ante los juzgados de Las Palmas en el plazo de dos meses, o bien interponer previamente un recurso de reposición ante el propio Ayuntamiento.
Con esta decisión, el Consistorio concluye un procedimiento iniciado tras las denuncias vecinales y las inspecciones técnicas que evidenciaron numerosas irregularidades en el funcionamiento y en las condiciones de seguridad del local.



