La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha dado luz verde este viernes al programa definitivo que regula el reconocimiento económico por la especial dedicación de los cuerpos de seguridad y emergencias durante las carnestolendas.
Este acuerdo asegura la cobertura operativa necesaria para el correcto desarrollo del Carnaval 2026, estableciendo el marco retributivo para la Policía Local, Agentes de Movilidad, el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) y el personal de Seguridad y Emergencias.
Pagas por productividad
El decreto aprobado fija las cuantías de productividad que percibirá el personal municipal encargado de velar por la seguridad y el orden público en los eventos multitudinarios. Según ha detallado el concejal del área, Josué Íñiguez, este instrumento administrativo permite retribuir la dedicación extraordinaria de los efectivos en un calendario festivo que, hasta el momento, se desarrolla con normalidad en el Parque Santa Catalina y que intensificará su actividad en la calle a partir del 13 de febrero.
El sistema de retribución varía en función del cuerpo y la tipología del servicio. Para la Policía Local y los Agentes de Movilidad, los importes se han calculado atendiendo a la categoría profesional y la clasificación del acto, distinguiendo entre eventos ordinarios y especiales.
Por su parte, los Bomberos y el personal de emergencias recibirán cuantías específicas vinculadas a hitos clave de la fiesta, como las noches de Carnaval, la Gran Cabalgata o el Entierro de la Sardina. El abono se realizará en nómina tras la finalización de las fiestas, previa certificación de las jefaturas correspondientes.

Dispositivo de control
La asignación de estos incentivos responde a la carga de trabajo que asumen los servicios esenciales. La Policía Local y los Agentes de Movilidad ejecutan funciones críticas que van desde el control de aforos y accesos hasta la inspección técnica de las carrozas y vehículos participantes. Su labor incluye también la coordinación de los desalojos en las vías afectadas, el cumplimiento de las medidas antiterroristas y la garantía de que las rutas de evacuación permanezcan despejadas durante los actos.
En paralelo, el SEIS-Bomberos y el Servicio de Seguridad y Emergencias desempeñan un papel preventivo fundamental. Sus tareas se centran en la supervisión de los planes de autoprotección y la gestión de riesgos en grandes concentraciones humanas. Desde los Puestos de Mando Avanzado se coordina la respuesta integral de todos los agentes implicados, incluidos los servicios sanitarios y Protección Civil, asegurando una capacidad de reacción inmediata ante cualquier incidente para que los eventos transcurran con fluidez y seguridad.
