Estas son las normas para pasear con patinete eléctrico por Las Palmas de Gran Canaria

El Ayuntamiento presentó una campaña para concienciar a la ciudadanía sobre las normas y recomendaciones de uso de los Vehículos de Movilidad Personal

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Presentación del folleto con las prohibiciones / AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Presentación del folleto con las prohibiciones / AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria presentó este viernes una campaña para concienciar a la ciudadanía sobre las normas y recomendaciones de uso de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) en la capital. Una iniciativa que coincide con la implantación de la Sityneta, un servicio público de patinetes eléctricos como el que existe desde hace bastante tiempo con la Sitycleta. 

La presentación estuvo a cargo de las concejalías de Seguridad y Movilidad del Consistorio a través de la Policía Local y Sagulpa. El objetivo es que se pueda ver a través de las redes sociales y en distintos soportes de mobiliario urbano para promover las buenas prácticas en el uso de estos vehículos, que han proliferado durante los últimos años en la ciudad, y fomentar la óptima convivencia de todos los modos de desplazamiento en la vía pública. Pero, ¿qué normas se deben seguir y cuáles son las sanciones?

Límite de velocidad

El folleto difundido por la corporación municipal recuerda que sólo se debe transitar por carriles bici, aceras bici y por zonas 30, y nunca por aceras ni por zonas peatonales –salvo que exista autorización expresa para ello, como en la calle Galicia–. La multa por incumplir esta normativa es de hasta 100 euros.

Además, solo se permite estacionar o parar en los lugares habilitados para ello, sin que suponga un obstáculo o molestia para otros vehículos o peatones. La infracción se penaliza con hasta 200 euros. También es importante respetar el límite de velocidad de 25 km/h, bajo penalización de 500 euros.

Josué Íñiguez y José Eduardo Ramírez / AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Josué Íñiguez y José Eduardo Ramírez / AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El casco

El casco es un elemento de protección imprescindible. Aunque su uso no es obligatorio para las personas mayores de 18 años, siempre es recomendable. En el caso de no circular por un carril bici, deberán llevarlo todos usuarios independientemente de su edad. Además, los menores de 16 años no pueden hacer uso de los vehículos de movilidad personal. Serán sus padres o tutores los responsables de responder ante sus infracciones. 

Por otro lado, se recuerdan aspectos como la prohibición de conducir con una tasa de alcohol en sangre superior a 0,5 gr/l o la presencia de drogas en el organismo. Estos comportamientos tienen sanciones de hasta los 1.000 euros. También está prohibido circular transportando pasajeros o mercancías. La persona usuaria del vehículo de movilidad personal debe evitar distracciones, y por ello no puede hacer uso de teléfonos móviles, auriculares o cualquier dispositivo que disminuya la atención a la conducción. No hacerlo conlleva una multa de hasta 200 euros. 

¿Qué es un VMP?

La misma cuantía se aplica a las infracciones cometidas por circular de noche sin llevar encendidas las luces reglamentarias y sin portar prendas o elementos reflectantes, ya que la visibilidad se reduce. Los usuarios de VMP en general deberán respetar todas las normas de tráfico, prestando especial atención a las señales de prioridad y a las indicaciones de los agentes de la autoridad. El incumplimiento de las normas de circulación podrá ser sancionado con multas de hasta 500 euros por infracciones muy graves.

Desde el Ayuntamiento capitalino se recuerda que está considerado un VMP cualquier vehículo de una o más ruedas dotado de una única plaza y propulsado exclusivamente por motores eléctricos que pueden proporcionar una velocidad máxima entre los 6 y 25 km/hora, equipados con un asiento o sillín si están dotados de sistema de autoequilibrado. Quedan excluidos de esta definición cualquier vehículo sin sistema de autoequilibrado y con sillín, los vehículos concebidos para competición, o los destinados a personas con movilidad reducida.