La desesperación se ha apoderado de los vecinos de la calle Federico Chueca, en el barrio de La Paterna. Lo que comenzó como una promesa de mejora para sus viviendas se ha transformado en una situación de insalubridad y peligro inminente. Decenas de familias denuncian estar viviendo una auténtica "pesadilla" después de que las obras de rehabilitación municipales, iniciadas recientemente, hayan dejado sus edificios desprotegidos frente a las lluvias, provocando graves inundaciones en el interior de los hogares.
El foco del conflicto se sitúa en los bloques comprendidos entre los números 13 y 23, donde la intervención municipal debía mejorar el aislamiento térmico. Sin embargo, la realidad que relatan los residentes es muy distinta: la empresa adjudicataria procedió a la retirada de las cubiertas de uralita coincidiendo con los meses de diciembre y enero, plena temporada de inestabilidad meteorológica en las Islas. Como única protección, se instalaron unos plásticos negros provisionales que han resultado ser totalmente insuficientes.
"Agua por los enchufes"
Las consecuencias de esta planificación han sido devastadoras para los pisos superiores. Lejos de la eficiencia energética prometida, los vecinos se han visto obligados a convivir con cubos, fregonas y toallas empapadas para intentar salvar sus enseres. Las imágenes difundidas por los afectados muestran cómo el agua se filtra sin control a través de los puntos de luz y las lámparas, lo que ha generado un evidente y peligroso riesgo de electrocución dentro de las casas.
"Es horrible, el agua entra por todos lados", lamentan los residentes, quienes describen la situación como una "calamidad". La humedad acumulada no solo está arruinando el mobiliario, sino que está afectando a la estructura de los falsos techos, que ya presentan abombamientos, manchas de moho y desprendimiento de cascotes sobre las zonas habitables.
Indignación contra el Ayuntamiento
La indignación vecinal se dirige hacia la gestión del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, responsable del plan de rehabilitación financiado con fondos europeos que abarca esta zona de la ciudad.
Los afectados critican que se haya dejado los edificios "a la intemperie" en la peor época del año, sustituyendo los techos por soluciones precarias que han convertido sus hogares en lugares inseguros.
Ante la gravedad de los hechos, el Partido Popular (PP) se ha hecho eco de las denuncias y ha exigido a la alcaldesa, Carolina Darias, una respuesta inmediata. La oposición califica de "lamentable" el estado en el que se encuentran estas familias de La Paterna y urge a la corporación municipal a tomar medidas de seguridad extraordinarias para frenar la entrada de agua y garantizar que nadie sufra un accidente eléctrico dentro de su propia vivienda mientras duren los trabajos.
