Trabajos del Corredor Verde en Hoya Andrea. AYUNTAMIENTO
Trabajos del Corredor Verde en Hoya Andrea. AYUNTAMIENTO

Las Palmas de Gran Canaria culmina la primera fase del Corredor Verde en Tamaraceite y Hoya Andrea

El Ayuntamiento finaliza las obras de renaturalización de 45.000 metros cuadrados con una inversión de 700.000 euros para proteger la biodiversidad y conectar los barrios

Alberto Ley

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha entrado en la recta final de las obras correspondientes a los dos primeros proyectos estratégicos del Corredor Verde Tamaraceite–Ciudad Alta. A fecha de 29 de enero de 2026, el consistorio ultima las intervenciones en los barrios de Tamaraceite y Hoya Andrea, unas actuaciones que suponen la recuperación y renaturalización de más de 40.000 metros cuadrados de espacio urbano y natural. Estas obras forman parte de un plan más ambicioso que busca transformar un total de 459.016 metros cuadrados en el municipio mediante la introducción de infraestructura verde.

La iniciativa, impulsada por la Concejalía de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, se enmarca dentro de la estrategia para mitigar el cambio climático y mejorar la habitabilidad de la capital grancanaria. El proyecto global cuenta con el respaldo financiero de la Unión Europea, a través de los fondos NextGenerationEU y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, gestionados por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO). De la inversión total prevista de cerca de cuatro millones de euros, el Ayuntamiento capitalino aporta una partida de 210.400 euros.

El lagartario de Tamaraceite

Una de las intervenciones más destacadas que se están finalizando es la ampliación del lagartario de Tamaraceite, un proyecto que ha movilizado una inversión de 305.000 euros. Los trabajos se han centrado en una superficie de 22.500 metros cuadrados en el cauce del barranco, con el objetivo prioritario de proteger al Lagarto de Gran Canaria (Gallotia stehlini), una especie endémica del archipiélago.

Para lograr la recuperación ecológica de esta zona, los operarios han procedido a la limpieza exhaustiva del cauce, retirando especies invasoras agresivas para el ecosistema local como el rabo de gato, la caña común, el tartaguero y el tabaco moro. En su lugar, se han plantado 335 ejemplares de flora autóctona, se han construido rocallas naturales y se han instalado líneas de vida para facilitar el tránsito de los reptiles. Además, se ha dotado al espacio de paneles informativos para divulgar los valores ambientales del entorno entre los vecinos y visitantes.

El Ayuntamiento avanza con el Corredor Verde tras la adjudicación de la renaturalización del lagartario de Tamaraceite. /Cedida
El Ayuntamiento avanza con el Corredor Verde tras la adjudicación de la renaturalización del lagartario de Tamaraceite. /Cedida

Conexión en Hoya Andrea

Paralelamente, el consistorio ultima los trabajos en el barrio de Hoya Andrea, donde se ha ejecutado una inversión de 404.731 euros para actuar sobre las laderas que conectan el corredor con los núcleos residenciales. Esta intervención abarca una superficie de 22.000 metros cuadrados y tiene como fin coser la brecha entre el entorno natural y la trama urbana.

Las obras en este sector han incluido la sustitución de vegetación invasora por cerca de 500 árboles y arbustos endémicos, reforzando así la infraestructura verde de la zona. Asimismo, se han rehabilitado los senderos existentes utilizando pavimentos naturales y se han creado nuevas áreas de descanso para el disfrute ciudadano. Estas acciones buscan no solo la mejora estética y ambiental, sino fomentar una vinculación directa de los residentes con los espacios naturales que rodean sus viviendas.

Eje de 12 kilómetros

La finalización de estos dos proyectos supone un avance significativo en la consolidación del Corredor Verde, una infraestructura de aproximadamente 12 kilómetros de longitud que unirá siete barrios de la capital: Tamaraceite, Hoya Andrea, Los Tarahales, Siete Palmas, Las Torres, El Pilar y Barrio del Atlántico. Tras la redacción en 2025 del Plan Director de Infraestructura Verde-Azul, el Ayuntamiento continúa con la hoja de ruta para integrar la naturaleza de forma permanente en la ciudad.

Las próximas fases contemplan la naturalización de aceras y recorridos peatonales en el resto de los barrios afectados, incluyendo zonas de La Minilla y Escaleritas. El diseño urbano previsto sustituirá parte del pavimento actual por franjas de plantación y nuevos alcorques con mayor superficie de tierra, incorporando además elementos de apoyo a la avifauna y mobiliario urbano sostenible.