Las obras de mejora de la accesibilidad en el Risco de San Juan, uno de los proyectos destacados del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en este mandato, no estarán finalizadas en mayo como estaba previsto.
El Consistorio ha aprobado una nueva prórroga del contrato que extiende el plazo de ejecución hasta el 12 de junio de 2026, tras constatar retrasos en el suministro de materiales clave para la actuación.
Petición de la empresa
La decisión se formaliza en un decreto firmado el 23 de abril de 2026 por el área de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, que dirige el concejal de Urbanismo, Mauricio Roque, en el que se acepta la solicitud de la empresa adjudicataria, Hormigones Ornamentales Canarios SL, de ampliar en mes y medio el plazo inicialmente previsto.
El origen del retraso se sitúa en factores externos al desarrollo de la obra. Según los informes técnicos incorporados al expediente, la demora responde a problemas en el suministro de señalización termoadherente —material derivado del petróleo— afectados por el conflicto internacional en el estrecho de Ormuz, que está generando tensiones logísticas a escala global.

El Ayuntamiento considera acreditado que estas circunstancias no son imputables a la contrata y, por tanto, informa favorablemente la ampliación del plazo, condicionada a la presentación de un nuevo programa de trabajo ajustado al calendario actualizado.
Financiación del Cabildo
La actuación, que cuenta con una inversión de 349.705 euros financiada a través del Plan de Cooperación del Cabildo de Gran Canaria, fue presentada recientemente por el grupo de gobierno como una intervención clave para mejorar la calidad de vida en el barrio de San Juan.
La alcaldesa, Carolina Darias, destacó durante una visita a las obras su “gran trascendencia” para avanzar en la mejora de los barrios desde la accesibilidad y la renovación del espacio público.
Fuerte pendiente
El proyecto se desarrolla en las calles Los Manzanos y Maestro Socorro, en un entorno de fuerte pendiente y difícil tránsito, y tiene como objetivo facilitar la movilidad, reforzar la seguridad y modernizar las infraestructuras básicas.
Entre las actuaciones más relevantes figura la renovación de 222 escalones, reorganizados en tramos con descansillos cada doce peldaños como máximo, además de la instalación de barandillas dobles adaptadas a la normativa.
A ello se suma la repavimentación con adoquines, pensada para mejorar la durabilidad del firme y evitar filtraciones en las viviendas, así como la sustitución completa de las redes de saneamiento, pluviales y abastecimiento, algunas de ellas obsoletas.
Renovación del alumbrado
El proyecto incorpora también la renovación del alumbrado público con tecnología LED, lo que permitirá mejorar la iluminación del entorno y reducir el consumo energético.

El contrato fue formalizado el 14 de agosto de 2025 con un plazo inicial de seis meses, y ya había sido objeto de una primera prórroga en febrero de este año.
Finalización en mayo
Con esta nueva ampliación, la fecha de finalización pasa del 4 de mayo al 12 de junio de 2026, prolongando unos trabajos que el Ayuntamiento enmarca en su estrategia de intervención en los barrios con mayores dificultades de accesibilidad.
La actuación, pese al retraso, mantiene su carácter estratégico en un enclave histórico de la ciudad, donde las limitaciones del terreno han condicionado históricamente la movilidad de los vecinos, especialmente de las personas mayores.
El Consistorio insiste en que el objetivo final es consolidar un entorno más accesible, seguro y adaptado a las necesidades actuales del barrio.
