El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria dispone por primera vez de un Plan Director del Arbolado Urbano, un documento clave para afrontar con realismo y responsabilidad la conservación de los 61.205 árboles y palmeras con los que cuenta actualmente el municipio.
El documento ha sido presentado por Gemma Martínez Soliño, concejala de Desarrollo Estratégico, Sostenibilidad, Energía y Parques y Jardines, durante la Comisión de Urbanismo, tras desgranar la preocupante radiografía de la situación heredada: “nuestra ciudad es el resultado de décadas de crecimiento sin una planificación específica del verde urbano como infraestructura esencial, sin prever aspectos tan básicos como el espacio disponible para el desarrollo de los árboles, la proximidad a edificios, la dimensión de los alcorques o la convivencia con otras infraestructuras”.
Cambio de modelo
Frente a esa situación, el Plan Director define con criterio y planificación un cambio de modelo partiendo de un diagnóstico exhaustivo del arbolado existente, identificando conflictos, y proponiendo actuaciones de forma estratégica.
En su intervención, Martínez Soliño definió el Plan Director del Arbolado Urbano como una “hoja de ruta clara” para optimizar los recursos disponibles, mejorar los protocolos de mantenimiento, coordinar las actuaciones con otras áreas municipales y avanzar progresivamente hacia un modelo más eficiente y sostenible. “No se trata solo de disponer de más recursos, sino de utilizar mejor los que tenemos, con criterios técnicos, planificación a medio y largo plazo y una visión integral del arbolado como infraestructura urbana y no como un mero adorno vegetal”, señaló.
Marco estratégico
El Plan, que fue aprobado en Junta de Gobierno el pasado 30 de diciembre, ofrece un marco estratégico sólido que permite acceder a financiación vinculada a sostenibilidad, adaptación al cambio climático y mejora de la calidad de vida urbana, abriendo así oportunidades de futuro.
El Plan Director también tasa el valor ecosistémico del bosque urbano de Las Palmas de Gran Canaria con una estimación de 3.039.820 millones de euros anuales, dada la capacidad del arbolado para limpiar el aire, regular la temperatura y almacenar carbono o mejorar el bienestar de las personas.
“Si atendemos exclusivamente al beneficio económico, que es el único lenguaje que entienden algunos, las zonas verdes no son sólo un elemento estético sino una infraestructura clave, que almacena carbono y hace frente al cambio climático, garantizando la calidad de vida en el entorno urbano”, señaló la edil.
"Un reto complicado"
“Voy a ser clara y honesta: con este documento nos marcamos un reto complicado porque la ciudad arrastra una fuerte concentración de determinadas especies, una planificación que dificulta la convivencia y una práctica cultural que no respeta ni valora nuestras infraestructuras verdes. Pero es un reto inaplazable que afecta a nuestro bienestar hoy pero sobre todo al de futuras generaciones y vamos a seguir la dirección que nos marca, porque por fin podemos decir que esta ciudad, para su arbolado, tiene un plan”, concluyó Martínez Soliño.
Para alcanzar el modelo óptimo de arbolado urbano que requiere Las Palmas de Gran Canaria, su Plan Director planifica también la renovación del arbolado y las nuevas plantaciones, determina las directrices del modelo de arbolamiento y la elección de especies a plantar y establece también, entre otras cuestiones, cómo deben utilizarse los espacios verdes, con el fin de garantizar una adecuada compatibilización entre su protección y el uso ciudadano de las zonas ajardinadas.
Minimizar riesgos
El Plan Director del Arbolado Urbano también incluye un protocolo de gestión del riesgo del arbolado de la ciudad, con el objetivo de minimizar los riesgos asociados a árboles y palmeras sobre la población, los bienes y el espacio público, garantizando al mismo tiempo su conservación y funcionalidad. Con ello se determinan también directrices para la poda, para la protección de las infraestructuras verdes frente a obras o las medidas de protección ante situaciones meteorológicas adversas, entre otras cuestiones.
En su intervención, Gemma Martínez Soliño recordó que el Plan Director del Arbolado Urbano forma parte, junto al Catálogo de Árboles Singulares, de un “paquete verde” que culminará con una ordenanza de protección del arbolado, cuyo borrador está en estado avanzado. “Las infraestructuras verdes son un eje central en el desarrollo y el futuro de la ciudad y mi objetivo es que durante este mandato quede así consolidado”, destacó.
