Cierra tras 39 años El Perojo, un clásico de Las Palmas de Gran Canaria

El local, sobre todo los jueves, se convirtió en un referente del ocio nocturno en la primera década del siglo XXI

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El Perojo dice adiós después de 39 años abierto. / Atlántico Hoy
El Perojo dice adiós después de 39 años abierto. / Atlántico Hoy

El Perojo Café Bar cierra sus puertas después de 39 años. Los dueños, el matrimonio formado por Juan e Isabel, han llegado a la edad de jubilación y han decidido parar. “Estamos muy cansados y por eso hemos tomado la decisión de cerrar. Lo sentimos mucho por todos nuestros clientes, con el tiempo se hacen amigos…”. Juan Angulo, de 67 años, dueño del emblemático local, no es capaz de terminar la frase porque los ojos se le inundan de lágrimas. No es para menos, después de toda una vida al frente de unos de los locales con más solera de Las Palmas de Gran Canaria.

El Perojo, que tomó el nombre de la calle en la que está ubicado, ha sido un negocio camaleón. En cada momento de su larga vida ha sabido entender lo que el público necesitaba. “Hemos ido adaptándonos a cómo evolucionaba el sistema económico. Empezamos siendo un bar normalito, después creamos un pub. Nos fue muy bien en esa época”, cuenta el dueño.

Juan Angulo, dueño de El Perojo, sonriente en el local. Atlántico Hoy
Juan Angulo, dueño de El Perojo sonriente en el local. Atlántico Hoy

Referente del ocio nocturno

Fue en la primera década del siglo XXI cuando El Perojo vivió su momento de mayor esplendor. El local, sobre todo los jueves, se convirtió en un referente del ocio nocturno. Era el lugar elegido por muchos jóvenes y no tan jóvenes para arrancar el fin de semana. Durante unos años llegó a ser el punto de encuentro de los estudiantes Erasmus que habían decidido pasar una parte de sus estudios en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

“La cosas cambiaron en el tema de la noche. Surgió Vegueta, el Mercado del Puerto, esta zona aflojó mucho y decidimos que había que buscar una alternativa para seguir con el negocio. Creamos una buena cocina y hasta ahora hemos estado dando de comer y poniendo desayunos que han funcionando muy bien”, destaca Juan.

Cierran el 23 de diciembre

En la memoria de Juan están escondidas cientos de anécdotas y recuerdos que a lo largo de estos 39 años ha vivido en El Perojo. “Hay uno en especial que nunca olvidaré: se trata del rodaje de un corto, aunque no me acuerdo del nombre, y eso que lo fui a ver. Recuerdo que se rodó durante una semana, estuvo muy bien. Cerramos el local y los actores se revolcaban por el suelo”, explica ya más animado. 

Si todo sale como tiene previsto Juan, El Perojo cerrará para siempre el próximo 23 de diciembre. En su lugar se instalará un despacho de abogados. “Pagan muy bien”, asegura Juan, que a partir de ese día aprovechará su jubilación para pasear, para practicar su mayor afición, la pesca, y para estar en familia. “Los trabajadores están muy enfadados con nosotros, pero son personas muy preparadas y no les costará encontrar trabajo”, termina diciendo Juan.