El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha dado un nuevo paso en la modernización de sus servicios de emergencia con la incorporación de tres nuevos camiones al parque móvil del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS). La operación ha supuesto una inversión municipal de 1,5 millones de euros y tiene como objetivo principal mejorar la rapidez y la eficacia de las intervenciones en todos los distritos de la capital.
La alcaldesa de la ciudad, Carolina Darias, y el concejal de Seguridad, Josué Íñiguez, han presentado este miércoles los nuevos vehículos, denominados de "primera salida". Estos recursos ya se encuentran plenamente operativos y se distribuirán de tal manera que cada uno de los parques de bomberos de la ciudad cuente con una unidad, mejorando así la cobertura territorial.
Esta adquisición se enmarca en un plan más amplio de renovación impulsado por el Gobierno municipal, que ha destinado en este mandato cerca de 3,8 millones de euros a la mejora de recursos materiales, incluyendo vehículos, protección individual y equipamiento técnico.
Un "traje a medida" para la ciudad
Una de las principales características de estos camiones es su diseño específico para adaptarse a la compleja trama urbana de la capital grancanaria. Según ha explicado el concejal de Seguridad, Josué Íñiguez, los vehículos son un auténtico "traje a medida" para la ciudad. Los chasis, fabricados en Alemania y montados en España, han sido configurados tras analizar la geografía, la anchura de las calles y las pendientes del municipio.
La alcaldesa, Carolina Darias, ha subrayado que estas dimensiones permiten llegar con mayor rapidez y seguridad a puntos donde vehículos de mayor envergadura tendrían dificultades de acceso. Esto garantiza una respuesta inmediata en zonas de difícil orografía, algo fundamental para la seguridad de los vecinos de los diferentes barrios. Darias ha destacado que se trata de una inversión "muy esperada y demandada" que permite al cuerpo disponer de dotaciones modernas y versátiles.
Tecnología punta
Desde el punto de vista técnico, los camiones cuentan con motores de 280 caballos de potencia y unas dimensiones de siete metros de largo por dos y medio de ancho. Cada unidad dispone de una cisterna con capacidad para 2.000 litros de agua y una bomba que puede operar en alta y baja presión.
Darias ha resaltado una novedad técnica importante: la incorporación de bombas de material de bronce, diseñadas específicamente para resistir la dureza del agua en Canarias y evitar la corrosión.
Además de su capacidad de extinción, los vehículos están preparados para intervenir en rescates y accidentes de tráfico. Cuentan con una capacidad de arrastre de hasta 5.000 kilos, lo que les permite actuar en situaciones complejas, como incidentes con vehículos de gran tamaño. Íñiguez ha puntualizado que el 98% de las intervenciones en incendios se resuelven eficazmente con los caudales que manejan estos nuevos camiones, lo que demuestra que no vienen a sustituir, sino a mejorar sustancialmente el parque existente.
Seguridad para los efectivos
El diseño de los nuevos recursos también prioriza la seguridad y comodidad de los bomberos. Disponen de una doble cabina con capacidad para seis efectivos que integra los equipos de protección respiratoria en los propios asientos, permitiendo a los profesionales bajarse del vehículo listos para la intervención.
Asimismo, portan todo el material necesario para la excarcelación en accidentes de tráfico y herramientas tecnológicas como cámaras térmicas y desfibriladores.
Esta entrega forma parte de una estrategia continuada de inversión. Al vehículo de mando presentado en diciembre y estos tres camiones, se sumará próximamente una autobomba que se está ensamblando en Andalucía y un futuro camión bomba rural ligero.
Con todo ello, la inversión exclusiva en la renovación de la flota alcanzará los 2,6 millones de euros durante el actual mandato, consolidando un proceso de modernización "como nunca se había producido", en palabras de la alcaldesa.