Bad Bunny hizo historia en la Super Bowl. Más allá del debate sobre su habilidad para entonar, hay una evidencia: el mensaje político que quiso lanzar en forma de fiesta boricua. Pero no lo hizo solo. Allí estuvieron Lady Gaga para protagonizar Un baile inolvidable y Ricky Martin, quien interpretó uno de los temas más conocidos del cantante puertorriqueño.
Con un a capella que removió a millones de latinos, entonó el estribillo de Lo que le pasó a Hawaii, un tema que denuncia la masificación y cómo la población local ha terminado desplazada. Muchos canarios se sienten representados con la letra, pero el Archipiélago tiene algo más en común con la isla americana: el voto a partidos conservadores es minoritario.
Identidad
Es lo que ocurre con Vox o el Partido Republicano de Donald Trump. Los de Santiago Abascal tardaron en entrar a las instituciones canarias —no lo hicieron hasta las elecciones de 2023— y al magnate neoyorquino se le resiste el electorado hawaiano mientras triunfa en el interior del país. El asunto tiene una explicación y está en la identidad de cada territorio.
Ahora bien, las últimas elecciones generales que se han celebrado en España dan qué pensar porque Vox ha conseguidos disparar sus resultados en un panorama donde el PSOE sigue de capa caída y el Partido Popular (PP) se resigna al no haber conseguido las mayorías que esperaba en Extremadura o Aragón para gobernar con más holgura. Algo está cambiando.

Extremadura y Aragón
Los extremeños dieron a Vox seis diputados más hasta llegar a los 11, mientras que la comunidad aragonesa duplicó la representación de la organización derechista pasando de 7 a 14 representantes en sus cortes. Canarias celebrará en 2027 sus comicios regionales, insulares y locales, un momento donde se verá si en las Islas ocurre algo parecido con los de Abascal.
“La fuerza [de Vox] en el Archipiélago será menor, pero subirá un poco y en muchos territorios superará al Partido Popular”, afirma Omar Batista, miembro del Colegio Oficial de Ciencias Políticas y Sociología de Canarias. Señala que la clave está tanto en el papel de las formaciones nacionalistas como en los espacios que ocupa cada una de las siglas.
Sostiene que la formación puede ser incisiva en aquellas islas donde la dinámica tiene lógicas más asimilables al resto de España. “En ese sentido, toda la provincia occidental presenta condiciones mucho menos propensas a este crecimiento que las de la provincia oriental”, agrega.

Órbita conservadora
El experto considera que los de Abascal seguirán teniendo en las Islas “los resultados más bajos de España junto a Galicia”, pero aclara que el aumento de votos va a ser alto porque el PP no está sabiendo dar respuesta a muchos aspectos que reclama el electorado conservador. “La agenda progresista está triunfando y eso es lo que genera a los reaccionarios”, apostilla.
“Hay muchos conservadores”, indica, “que se sienten más cómodos en la órbita de Vox”. Algunos ejemplos son la Agenda 2030, las políticas LGTBI o las relacionadas con las energías renovables. Se trata de asuntos que el partido de Abascal ha incluido en su discurso para cargar duramente contra ellos y ha conseguido calar en medio de la ola reaccionaria.
¿Y las islas verdes?
En definitiva, el politólogo asevera que “Vox se está radicalizando al ritmo que le permite la agenda de la extrema derecha global y la agenda europea”. Eso sí, el partido tiene un problema en Canarias: la falta de una organización solvente en islas como El Hierro, La Palma o La Gomera —lo que supone un porcentaje importante del arco parlamentario—.
Otra particularidad es la diferencia entre los votantes conservadores del Archipiélago con los de otras comunidades autónomas. Batista pone también el foco en la manera de ser de cada pueblo. “En cuanto a cómo somos los canarios hay diferencias muy amplias en lo que propone Vox y que son muy permeables en la España profunda”, pone sobre la mesa.

Estados Unidos
Eso es precisamente lo que ocurre en Hawái con Donald Trump. Mientras el presidente estadounidense consigue resultados arrolladores en los Estados del interior del país —como Utah o Wyoming, donde supera incluso el 70% de los votos—, la isla sigue siendo todo un reto para su partido. En 2024, por ejemplo, no llegó al 38% con 193.661 papeletas a su favor.
Ocurre lo mismo en California. Allí el voto a Trump fue residual. Tampoco alcanzó el 40% con seis millones de votos aproximadamente —frente a los 9,3 millones que logró Kamala Harris, la candidata del Partido Demócrata—. La comparación resulta pertinente porque el compadreo de Abascal con el republicano es evidente y se les ha visto juntos en encuentros.

Salidas de Vox
“Evidentemente hay una agenda global de la que Vox se financia y es correligionario y no todo el mundo comulga con ellas”, apunta Batista. Lo comenta en relación a las diferentes salidas que se han producido del partido como la diputada en el Parlamento de Canarias, Marta Gómez; o el concejal de Puerto del Rosario, Miguel Felipe Rastrero, por discrepancias.
“En Canarias muchísimo más porque nosotros tenemos una tendencia muy amplia hacia el consenso”, prosigue. Por otro lado, expone que también influye la forma de ser de los isleños. “No somos una sociedad racista, la identidad canaria no es supremacista, podemos sentirnos muy canarios, pero nunca vamos a ponernos por delante de otro Estado”, reflexiona.
Nacionalismo
Al respecto, el politólogo se muestra tajante: “Un partido que quiere hacer guerra no va muy en la línea de los canarios”. Asimismo, resalta que las tensiones en el panorama político canario “no son las de la extrema derecha”, sino desde las fuerzas “que quieren que Canarias tenga más soberanía sobre cómo decidir en sus actividades económicas”.
En esencia, organizaciones nacionalistas como también existen en Cataluña, País Vasco o Galicia —donde, curiosamente, Vox tampoco termina de despuntar—. Además, Batista resalta el papel de Coalición Canaria (CC) como formación “capaz de pactar con todos y dialogar”; así como de “un PSOE fuerte” en las Islas que “antepone los derechos laborales”.
"Un sistema de consenso"
El experto destaca que el Archipiélago cuenta con “un sistema político de bastante consenso y los que quieran plantear escenarios que se salen ahí [en referencia a Vox] lo tienen muy complicado”. Ahora todo está por ver. 2027 será el año en el que se resuelva el misterio, aunque todas las previsiones apuntan a un crecimiento del partido de Abascal en las Islas.
Ya pasó en 2023. Por aquel entonces, no contaban con ningún representante y después de las últimas elecciones lograron tener cuatro diputados en el Parlamento de Canarias, consejeros en cabildos y concejales en ayuntamientos. Quizás la tendencia vaya al alza, pero sin duda el año 2027 llegará cargado de incertidumbres y quién sabe si dolores de cabeza en los pactos.
