La posible repercusión de la guerra de Irán y del embargo anunciado por Estados Unidos a productos españoles ha generado preocupación en el Gobierno de Canarias por sus posibles efectos en la economía del archipiélago, especialmente en las empresas exportadoras.
Así lo ha manifestado el vicepresidente del Ejecutivo autonómico y consejero de Economía, Manuel Domínguez, quien advirtió de que el contexto internacional "puede tener consecuencias directas para sectores productivos de las islas". En particular, señaló la inquietud existente entre empresas canarias dedicadas a la exportación de vino y queso.
Inversiones
Según explicó, muchas de estas compañías "han realizado en los últimos años importantes inversiones para impulsar su internacionalización y consolidar su presencia en mercados exteriores". Aseguró que la "posible imposición de restricciones comerciales podría provocar la pérdida de cuota de mercado y una reducción de la actividad económica en algunas de estas empresas".
Domínguez también alertó del "impacto que el conflicto podría tener sobre la inflación y el coste de vida de los ciudadanos". En este sentido, apuntó que "un aumento de los precios podría derivar en una subida de los tipos de interés, con efectos directos en las hipotecas, así como en un encarecimiento de los fletes marítimos que repercutiría en el precio de las mercancías que llegan a Canarias".
Inicativas
El vicepresidente recordó que el Gobierno autonómico "ha puesto en marcha en las últimas semanas diversas iniciativas para tratar de reducir el precio de la cesta de la compra", aunque advirtió de que "la evolución del contexto internacional podría limitar el efecto de estas medidas si aumenta la presión inflacionista".
Por ello, el consejero de Economía consideró necesario "que el Gobierno de España adopte decisiones para frenar el posible aumento de la inflación y mitigar el impacto económico de la situación geopolítica". Asimismo, subrayó que “nadie puede estar a favor de una guerra” e hizo un llamamiento "a detener los actos bélicos". En este contexto el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con cortar el comercio con España tras la negativa del Ejecutivo español a permitir el uso de bases militares en el marco del conflicto.
