La fotografía electoral de Canarias que dibuja el Observatorio Electoral de Canarias no solo revela quién gana o pierde votos. También permite observar algo más profundo: cómo se mueven los electores entre partidos, ideologías y espacios políticos. Y la principal conclusión es que el sistema político canario atraviesa una fase de fuerte redistribución interna, con una derecha cada vez más compacta, un centro nacionalista que resiste con dificultades y una izquierda donde parte del electorado continúa en movimiento hacia la abstención, la indecisión o nuevas opciones políticas.
Las matrices de transferencia de voto incluidas en el estudio muestran que los grandes partidos conservan buena parte de sus apoyos tradicionales, pero también que una parte relevante de los votos que hoy reciben procede de antiguos electores de otras formaciones. El fenómeno afecta especialmente a VOX, Drago Canarias y Primero Canarias, mientras que Nueva Canarias aparece como el partido más castigado por la pérdida de fidelidad electoral.

VOX se alimenta del PP
El caso más llamativo es el de VOX, que presenta la mayor fidelidad electoral de todo el sistema político canario. Según el estudio, retiene el 80,3% de quienes le votaron anteriormente en la urna regional —cuatro de cada cinco—, una cifra que se sitúa muy por encima de cualquier otra formación.
Sin embargo, esa fortaleza tiene una particularidad: el 40,8% de su electorado actual procede de otros partidos, principalmente del Partido Popular. El informe define este fenómeno como una "derecha blindada", donde VOX logra consolidar su espacio político mientras el PP actúa como principal suministrador de nuevos apoyos.

El Partido Popular, por el contrario, presenta una situación más compleja. Aunque mantiene una base importante de voto propio, solo retiene el 50,4% de sus antiguos electores en la papeleta regional, mientras que el 39,3% se fuga hacia otras opciones políticas.
PSOE: la mayor base propia
En el lado opuesto aparece el PSOE, que sigue siendo la formación con el electorado más endogámico del Archipiélago.
Los datos reflejan que el 80,7% de quienes hoy declaran votar al PSOE ya lo hicieron anteriormente, mientras que únicamente un 10,3% procede de otras fuerzas políticas.
La fidelidad socialista alcanza el 63% en la urna regional y el 61,1% en el conjunto de las papeletas insulares. El problema para los socialistas no está tanto en la fuga hacia rivales como en la aparición de un volumen creciente de electores que se declaran indecisos.
De hecho, el 15,8% de quienes votaron al PSOE en el pasado hoy no sabe qué hará, una cifra que explica buena parte de la incertidumbre electoral existente en varias circunscripciones.
CC resiste mejor que sus rivales
Entre las grandes fuerzas políticas, Coalición Canaria emerge como la organización más estable y homogénea del sistema canario.
La formación nacionalista retiene el 60,9% de sus antiguos votantes en la urna regional y mejora hasta el 66,1% en el agregado insular. Además, presenta niveles de fidelidad relativamente uniformes en prácticamente todas las islas.

El informe destaca que la principal amenaza para CC no son otras siglas, sino la indecisión. Uno de cada ocho antiguos votantes nacionalistas todavía no tiene decidido qué hará en las próximas elecciones, un fenómeno especialmente visible en algunas islas occidentales.
Nueva Canarias, la gran damnificada
Si hay una fuerza que aparece especialmente perjudicada en las matrices de transferencia es Nueva Canarias. La formación canarista lidera los indicadores negativos del estudio. Apenas retiene el 40,5% de sus antiguos votantes en la urna regional y un 36% en el agregado insular.
Además, registra la mayor fuga hacia la indecisión de todas las fuerzas políticas relevantes. El 26,8% de sus antiguos votantes se declara indeciso en la papeleta regional, mientras otro 31,2% se desplaza hacia otras opciones políticas.

El informe advierte de que Nueva Canarias se encuentra sometida a una "doble amenaza": la pérdida de apoyos hacia la bolsa de indecisos y el crecimiento de nuevos proyectos políticos que compiten directamente en su espacio electoral.
Primero Canarias se alimenta de NC
La irrupción de Primero Canarias constituye otro de los fenómenos destacados. Al tratarse de una fuerza de nueva creación, no dispone de recuerdo de voto propio. Su crecimiento procede casi íntegramente de antiguos votantes de otras formaciones —en especial de Nueva Canarias—.
Los datos indican que el 91,5% de su electorado regional y el 88,8% de su voto insular procede de otras siglas, especialmente de Nueva Canarias.

Por ello, el informe advierte de que su crecimiento actual no debe interpretarse todavía como fidelización electoral, sino como una capacidad notable para captar electores descontentos de otras organizaciones.
El gran campo de batalla
Una de las conclusiones más relevantes del estudio es el enorme peso de la indecisión. La llamada "bolsa oculta" está formada mayoritariamente por personas que ya estaban alejadas del sistema político. El 56,8% procede de antiguos abstencionistas o de ciudadanos que anteriormente no identificaban una preferencia partidista.
Sin embargo, el 43,2% restante corresponde a exvotantes de partidos concretos. Entre ellos destacan antiguos votantes del PSOE (16,6%), Coalición Canaria (8,2%), PP (5,1%) y Nueva Canarias (4,3%).

El estudio concluye que la derecha aporta muy pocos votantes a esta bolsa de incertidumbre, mientras que el centro y la izquierda concentran buena parte del electorado que todavía no ha decidido qué hacer.
Cabildos: la marca insular gana fuerza
Cuando el análisis se traslada a las elecciones de cabildos, el comportamiento electoral cambia. La papeleta insular favorece el arraigo territorial y fortalece especialmente a Coalición Canaria. La formación nacionalista mejora su fidelidad hasta el 66,1%, mientras el PP también incrementa su capacidad de retención respecto a la urna regional.
En Tenerife, el estudio detecta un reacomodo del espacio nacionalista. Coalición Canaria presenta una fidelidad del 78,2%, mientras Drago Canarias alcanza una retención del 86%.

En Gran Canaria, la situación es diferente. El informe señala que Nueva Canarias pierde parte de su base tradicional y cede espacio a Primero Canarias, que se alimenta principalmente de antiguos votantes nacionalistas.
La conclusión de los investigadores es clara: la marca insular sigue teniendo un peso determinante en Canarias y modifica significativamente los comportamientos electorales respecto a la papeleta autonómica.
PSOE, gran donante de votos
La lógica municipal introduce nuevos matices. En Santa Cruz de Tenerife, Drago Canarias destaca por su capacidad para captar voto procedente de otras formaciones. El 64% de su electorado actual procede de otras siglas. En Las Palmas de Gran Canaria, el fenómeno más llamativo es el papel del PSOE como suministrador involuntario de apoyos para partidos más pequeños.
Según el estudio, Nueva Canarias, Unidas Sí Podemos y Primero Canarias dependen en gran medida de antiguos votantes socialistas, lo que convierte al PSOE en el principal donante electoral del espacio progresista.

Al mismo tiempo, VOX y Coalición Canaria presentan niveles de fidelidad superiores al 87% en la capital grancanaria, consolidando bases electorales especialmente sólidas.
Ficha técnica
El Observatorio Electoral de Canarias elaboró este estudio mediante 1.639 entrevistas realizadas entre el 19 y el 25 de mayo de 2026.
La muestra se distribuyó de forma no proporcional entre las siete islas para garantizar suficiente representación en los territorios menos poblados y permitir análisis específicos por circunscripciones.
Del total de encuestados, 557 corresponden a Gran Canaria, 574 a Tenerife, 120 a Lanzarote, 120 a Fuerteventura, 100 a La Palma, 87 a La Gomera y 81 a El Hierro.
Perfil de participantes
La investigación se realizó mediante entrevistas CAWI con cuestionario estructurado. Según la ficha técnica, el error muestral máximo para el conjunto del estudio es de ±2,45 puntos porcentuales, con un nivel de confianza del 95,5%.
En cuanto al perfil de los participantes, el 51,1% fueron mujeres y el 48,9% hombres. Por edades, el 23,4% tenía entre 18 y 34 años, el 37,1% entre 35 y 54 años y el 39,5% superaba los 55 años. Además, el 76,5% de los entrevistados nació o se crió en Canarias, mientras que el 23,5% restante procede de otros territorios.
La gran conclusión del estudio es que la política canaria vive menos una batalla entre bloques que una intensa redistribución interna de apoyos.



