El eurodiputado del Partido Popular, Gabriel Mato, ha lanzado este viernes un mensaje de calma al sector primario de Canarias. Durante una visita a La Palma, el representante popular ha asegurado que el acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur no tendrá un impacto negativo en la economía del Archipiélago ni comprometerá la viabilidad del plátano de Canarias.
Tras mantener un encuentro con representantes de diversas asociaciones agrícolas de la Isla Bonita, Mato ha subrayado que la competencia exterior, especialmente la proveniente de Brasil, tiene un peso que ha calificado de “irrelevante” en el volumen total de las importaciones europeas.
Según el eurodiputado, esta circunstancia impide que el producto local se vea amenazado directamente por la entrada de mercancía sudamericana tras la firma del tratado.
Cláusulas de salvaguarda
Para reforzar la seguridad de los productores europeos, Mato ha destacado que el acuerdo comercial no llega solo, sino que va acompañado de un reglamento específico de salvaguardas. Esta normativa tiene como objetivo principal garantizar la reciprocidad en las condiciones de producción, lo que permitiría a la Unión Europea bloquear la entrada de aquellos productos que no cumplan estrictamente con las exigencias sanitarias y fitosanitarias comunitarias.
El eurodiputado ha explicado que el texto incluye medidas concretas para endurecer la vigilancia. Entre ellas, se encuentra el compromiso de duplicar las inspecciones en las fronteras y la activación de mecanismos de reacción rápida. Estas herramientas facultan a la UE para suspender el acuerdo en plazos muy reducidos si se llegase a detectar cualquier perjuicio evidente para el sector agrario europeo.
Además de los controles físicos, Mato ha recordado que la Unión Europea dispone de una red de seguridad financiera. Se trata de un fondo de compensación dotado con más de 6.300 millones de euros, una cifra que podría ampliarse si fuera necesario para mitigar posibles impactos negativos sobre productos considerados sensibles dentro del mercado común.
Acuerdos comerciales inevitables
Frente al malestar expresado por gran parte del sector agrario europeo, que considera que la agricultura se utiliza a menudo como moneda de cambio para beneficiar a la industria en este tipo de negociaciones, el eurodiputado ha defendido el pragmatismo. Mato ha calificado estos tratados como “inevitables en un mundo globalizado”, aunque ha insistido en que el objetivo de Bruselas debe ser evitar que la factura de estos acuerdos la paguen los agricultores.
En su análisis de la situación actual del campo, el político popular ha desviado el foco del Mercosur hacia la propia gestión interna de la Unión. A su juicio, el origen del descontento rural no se encuentra tanto en la competencia externa como en una política comunitaria que, durante los últimos años, ha incrementado notablemente la carga burocrática y las exigencias normativas que deben soportar los productores.
Flexibilidad con el POSEI
La agenda de Gabriel Mato en La Palma también ha abordado la compleja situación de la reconstrucción agraria tras la erupción del volcán Tajogaite. En este sentido, el eurodiputado se ha comprometido a defender una aplicación más flexible de las normas del POSEI para aquellos agricultores que, habiendo recibido ayudas con el compromiso de replantar, no han podido materializarlo debido a la falta de acceso a las fincas o a las dificultades técnicas del proceso.
Mato ha señalado que existe sensibilidad dentro de la Comisión Europea para atender estas realidades excepcionales. El objetivo es lograr una ampliación de los plazos y una relajación de determinadas obligaciones, evitando así que los productores que han actuado de buena fe se vean penalizados económicamente mientras intentan recuperar su actividad tras la catástrofe natural.
