Columnas de humo sobre Caracas tras el bombardeo de Estados Unidos. / AH
Columnas de humo sobre Caracas tras el bombardeo de Estados Unidos. / AH

Trump anuncia la captura de Maduro tras una noche de explosiones en Venezuela

El líder estadounidense afirma la captura de Maduro tras explosiones; escalada de tensión y llamado a la unión cívico-militar en Caracas

M. Alonso

Venezuela amaneció este lunes sumida en una crisis de máxima gravedad tras una madrugada marcada por explosiones simultáneas en distintos puntos del país y un anuncio político de alto voltaje desde Estados Unidos. En torno a las dos de la madrugada, hora local, detonaciones sacudieron Caracas y varios estados, mientras horas después Donald Trump aseguró públicamente que Nicolás Maduro había sido capturado y trasladado a territorio estadounidense.

El anuncio de Trump no ha sido acompañado de pruebas ni de una comunicación institucional formal por parte de Washington y no ha sido confirmado por las autoridades venezolanas. Pese a ello, la declaración ha elevado de forma abrupta la incertidumbre política y ha añadido una dimensión inédita a una escalada que ya era considerada extremadamente peligrosa.

Enclaves estratégicos

Las primeras informaciones apuntan a que los ataques alcanzaron objetivos militares estratégicos y áreas urbanas clave. Entre los puntos señalados figuran la Escuela NavalFuerte Tiuna —la mayor instalación militar del país—, la Base Aérea de La Carlota y la Meseta de Mamo, donde se ubican dependencias de la Armada y de la Infantería de Marina.

En Caracas también se reportaron explosiones en el casco histórico y en el Cuartel de la Montaña, donde reposan los restos del expresidente Hugo Chávez. Fuera de la capital, se registraron impactos en Baruta, El Hatillo, Charallave e Higuerote, así como en zonas del litoral central. Fuentes locales informaron además de daños en Carmen de Uria y en la sede de la Unidad de Operaciones Tácticas Especiales (UOTE), un cuerpo de élite de la Policía Nacional Bolivariana.

Hasta el momento no existe confirmación oficial independiente sobre las instalaciones afectadas ni se ha difundido un balance de víctimas o de daños materiales. Tampoco se ha constatado una segunda oleada de ataques.

b3ae4f17e2df09db1bf7746031e9a3576290603ew
Militares por las calles de Caracas tras varias detonaciones y explosiones en la madrugada de este sábado. / MIGUEL GUTIÉRREZ-EFE

Denuncia y silencio institucional

La primera reacción del Ejecutivo venezolano fue un comunicado oficial en el que denuncia una “gravísima agresión militar” atribuida directamente a Estados Unidos y llama a la población a la “unión cívico-militar”. El texto sostiene que el objetivo de la ofensiva sería imponer por la fuerza un cambio de régimen, algo que el Gobierno asegura que fracasará.

Más allá de ese comunicado, ningún ministro ni portavoz ha comparecido públicamente. El silencio institucional, unido a la falta de información detallada, mantiene al país en un clima de expectación y nerviosismo, especialmente tras el anuncio de Trump sobre la supuesta captura del presidente.

Sin verificación

La afirmación de Trump de que Maduro ha sido detenido y trasladado a Estados Unidos ha provocado un impacto inmediato tanto dentro como fuera de Venezuela. No existe, por ahora, verificación independiente de esa versión ni reconocimiento oficial por parte de Caracas de una detención del jefe del Estado o de un vacío de poder.

La ausencia de confirmación convierte el anuncio en un factor de desestabilización adicional, que se suma a la tensión militar y complica cualquier lectura clara de los acontecimientos en curso.

Presión militar creciente

Los hechos se producen tras un refuerzo notable del despliegue militar estadounidense en el Caribe, interpretado por Caracas como una fase previa de presión. En las últimas semanas, Estados Unidos había incrementado su presencia naval y aérea en la región, con operaciones que incluyeron acciones contra lanchas supuestamente vinculadas a redes criminales.

Donald Trump; el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance; y el secretario de Estado, Marco Rubio. / YURI GRIPAS-EPA-ABACAPRESS POOL-EFE
Donald Trump; el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance; y el secretario de Estado, Marco Rubio. / YURI GRIPAS-EPA-ABACAPRESS POOL-EFE

Este movimiento forma parte de un giro estratégico impulsado desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, plasmado en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, que prioriza el control del hemisferio occidental y recupera de forma explícita la lógica de la Doctrina Monroe, ahora reforzada por el denominado Corolario Trump.

Impacto que se siente en Canarias

La escalada se sigue con especial preocupación en Canarias, donde los vínculos históricos, migratorios y familiares con Venezuela siguen siendo profundos. Una crisis abierta de esta magnitud no solo tiene implicaciones geopolíticas, sino también consecuencias humanas directas para miles de familias canarias con raíces a ambos lados del Atlántico.

Mientras no se produzcan confirmaciones oficiales sobre el paradero de Maduro ni sobre el alcance real de los ataques, Venezuela permanece en un escenario de máxima incertidumbre, con el riesgo de que la crisis derive en una confrontación de consecuencias imprevisibles.