Cuidar la salud no debería empezar cuando aparecen los problemas. Los especialistas insisten en que la prevención y las revisiones médicas periódicas son fundamentales para detectar a tiempo posibles enfermedades y mantener una buena calidad de vida. Muchas patologías, especialmente las cardiovasculares, metabólicas o algunos tipos de cáncer, pueden desarrollarse durante años sin mostrar síntomas claros. Por eso, acudir a controles médicos de forma regular permite identificar riesgos antes de que se conviertan en un problema mayor y actuar a tiempo con medidas sencillas.
Además, estos chequeos ayudan a crear hábitos de autocuidado desde edades tempranas y permiten adaptar el seguimiento médico a cada etapa de la vida de la mujer. Desde la adolescencia hasta la edad avanzada, cada momento tiene necesidades diferentes y requiere un tipo de control específico.
“La prevención es la mejor inversión en salud. Muchas enfermedades no presentan síntomas en sus fases iniciales y solo pueden detectarse a través de revisiones periódicas”, afirma la doctora Estefanía Escalona, directora médica del Hospital Quirónsalud Tenerife. “Nuestro objetivo es acompañar a la mujer en cada etapa de su vida con un seguimiento adaptado a sus necesidades específicas”, explica.
Empezar a cuidarse jóvenes
Los médicos recomiendan comenzar con los chequeos médicos entre los 15 y los 20 años. En esta etapa se revisa el desarrollo ginecológico, se detectan posibles alteraciones del ciclo menstrual y se realizan analíticas básicas que pueden incluir pruebas para identificar infecciones.
Si la mujer ya ha empezado a acudir al ginecólogo, también se aconseja realizar citologías para descartar la presencia del Virus del Papiloma Humano (VPH), además de una exploración mamaria. A estas revisiones se suma el control de la tensión arterial y una valoración médica general. “Es importante que las mujeres interioricen desde jóvenes que el autocuidado y los controles médicos no deben asociarse únicamente a la enfermedad, sino a la prevención y al bienestar integral”, destaca la doctora.
Revisiones durante la veintena y la treintena
Durante la veintena, los expertos recomiendan mantener una revisión ginecológica anual y realizar chequeos médicos periódicos que incluyan análisis de sangre y orina, además del control de la presión arterial. Estos controles ayudan a consolidar hábitos saludables que serán importantes en el futuro.
A partir de los 30 años, el seguimiento médico cobra aún más importancia, sobre todo en relación con la salud cardiovascular. “Entre los 30 y los 50 años es fundamental vigilar de forma más exhaustiva el colesterol, la hipertensión y otros factores de riesgo, especialmente a partir de los 45 años”, explica Estefanía Escalona.
Vigilar el corazón y el riesgo de diabetes
En algunos casos, los especialistas pueden recomendar pruebas complementarias como una prueba de esfuerzo o un ecocardiograma. Estas pruebas ayudan a comprobar el estado del corazón y a detectar posibles problemas a tiempo.
Además, en esta etapa también aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, por lo que es importante controlar periódicamente los niveles de glucosa en sangre, especialmente si existen antecedentes familiares.
La salud en la menopausia
A partir de los 50 años, con la llegada de la perimenopausia y la menopausia, la salud ósea cobra mayor importancia. En esta etapa se recomienda realizar una densitometría ósea para detectar de forma precoz problemas como la osteopenia o la osteoporosis.
También es fundamental mantener los cribados de cáncer, especialmente el de colon si existen antecedentes familiares, además de continuar con las revisiones ginecológicas y las mamografías según indique el especialista. A ello se suman revisiones periódicas de la visión y la audición. “Cada etapa vital requiere un enfoque específico. En la menopausia debemos actuar de forma preventiva para evitar complicaciones futuras y preservar la calidad de vida”, señala la directora médica.
Envejecer con buena salud
En edades más avanzadas, los expertos recomiendan continuar con los controles médicos de forma regular. También aconsejan vacunarse frente a la gripe cada invierno para evitar complicaciones, especialmente en mujeres que padecen enfermedades crónicas.
“El envejecimiento saludable es el resultado de una prevención constante a lo largo de toda la vida. Detectar a tiempo es la mejor herramienta para garantizar bienestar”, concluye la doctora Estefanía Escalona.