Los bomberos aseguran el edificio El Pilar de Santa Cruz tras caer una baldosa de la fachada en la puerta desde una altura de cuatro pisos./ AH
Los bomberos aseguran el edificio El Pilar de Santa Cruz tras caer una baldosa de la fachada en la puerta desde una altura de cuatro pisos./ AH

Los dueños del edificio El Pilar de Santa Cruz tendrán que gastar 100.000 euros en asegurar la fachada tras caer una baldosa desde el cuarto piso

La propiedad tiene que atornillar todas las losetas a la pared ante el riesgo de que sigan cayendo sobre la vía pública

Álvaro Oliver González, redactor jefe en Tenerife

Los propietarios del edificio El Pilar de Santa Cruz de Tenerife, situado en el número 24 de la calle San Clemente, tendrán que gastar en torno a 100.000 euros en atornillar todas las baldosas que recubren la fachada y colocar medidas anticaída después de que el pasado 5 de junio una de ellas cayese a la vía pública desde una altura de cuatro pisos.

La baldosa se estrelló en la entrada del edificio. Los bomberos acudieron a revisar la fachada con una autoescala y descubrieron al menos otras dos en la segunda planta que también estaban sueltas y procedieron a retirar.

Los bomberos inspeccionan la fachada del edificio El Pilar tras la caída de una baldosa./ AH
Los bomberos inspeccionan la fachada del edificio El Pilar tras la caída de una baldosa./ AH

Marquesina

Ahora, la propiedad debe asegurar el inmueble y los trabajos ascenderán a esa cifra, según han tasado los propietarios. La operación incluirá también la instalación de una marquesina o similar para evitar que, si vuelven a caer losetas, estas impacten contra los transeuntes.

De momento, la Policía Local ha colocado un vallado por el exterior que impide a los peatones caminar justo debajo del punto en el que cayó la baldosa.

Edificio envejecido

El edificio, construido en 1993, es un inmueble de siete plantas localizado frente al centro comercial Parque Bulevar y diseñado por el arquitecto Julián Valladares. En su interior hay principalmente oficinas, aunque también dispone de dos locales comerciales.

Con más de 30 años desde su construcción, el edificio ha ido sufriendo el paso del tiempo. Cuadros eléctricos anticuados y roturas generalizadas en los cerramientos son otros de los problemas que afronta el inmueble.

Ventanas de la marca alemana Hueck./ ÁLVARO OLIVER - AH
Ventanas de la marca alemana Hueck./ ÁLVARO OLIVER - AH

Otro caso similar

No es el único caso en el entorno del edificio. Hace unos meses, su inmueble pareado, el número 9 de la calle Puerto Escondido, sufrió un desprendimiento de cascotes que obligó a los dueños a colocar una malla recientemente retirada.

Ese desprendimiento afectó negativamente al bar cafetería Puerto Escondido, que tenía su local debajo y tuvo que cerrar ante la incertidumbre de cuánto tardaría la propiedad en eliminar el riesgo.