Fedeco se planta ante la apertura dominical en Santa Cruz de Tenerife: "No estamos dispuestos"

La Federación de Desarrollo Empresarial y Comercial de Canarias se opone tajantemente a la ampliación de la Zona de Gran Afluencia Turística en Santa Cruz "porque solo beneficia a las grandes superficies"

Vista aérea de la zona céntrica y comercial de Santa Cruz de Tenerife|REDES
Vista aérea de la zona céntrica y comercial de Santa Cruz de Tenerife|REDES

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La discusión sobre la ampliación de la Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT) en Santa Cruz de Tenerife vuelve a la agenda pública con una pregunta que repite en voz alta el máximo dirigente de Fedeco: ¿no abre Santa Cruz porque no es negocio o no es negocio porque no abre Santa Cruz? 

Para la Federación de Desarrollo Empresarial y Comercial de Canarias (Fedeco), la respuesta a la apertura dominical ya está dada desde hace años. Y sigue siendo no.

Modelo fracasado

Antonio Luis González, presidente de la organización, comenta sin rodeos a  Atlántico Hoy que la Federación “siempre ha estado en contra” de la ampliación de la ZGAT y de la apertura dominical generalizada en la capital. Explica que no se trata de una negativa caprichosa, sino que es la conclusión de experiencias previas que, según recuerda, dejaron claro que abrir más no equivale a vender más

“El famoso Ven a Santa Cruz, de abrir los domingos terminó fracasando porque, en la práctica, era ven a Santa Cruz de la Plaza del Príncipe para abajo, de la calle Valentín Sanz hacia el mar. De ahí para arriba no llegaban ni turistas ni clientes”, resume.

"Si no abren será por algo"

La realidad que dibuja el representante empresarial es la de una ciudad partida en dos, con una franja que concentra el flujo y otra que queda al margen, pese a los esfuerzos de sus comerciantes. Y en medio, una norma que permite ya que los establecimientos por debajo de cierta superficie puedan abrir cualquier día del año. 

Si no abren, será por algo”, subraya González y expone que ese “algo” tiene nombres concretos que se definen en convenios colectivos, horas extras, pluses que muchas pequeñas tiendas no pueden asumir, y sobre todo, la vida del autónomo que sostiene el negocio con su propio cuerpo.

"No es negocio"

Añade el entrevistado que en la mayoría de los casos, quien se encarga de abrir en domingo es el propio titular, no una gran estructura empresarial. Y cuando, al final del día, la caja no compensa el esfuerzo, el mensaje se queda grabado. “No es negocio”, resumen muchos comerciantes con amargura. 

Por eso, Fedeco ve con preocupación que se plantee cambiar “las reglas del juego” para facilitar que quienes tienen más músculo económico puedan aprovechar la apertura dominical mientras el pequeño comercio se queda rezagado.

Estrategia

González critica además la estrategia que, a su juicio, está siguiendo la administración, señalando a una sucesión de mensajes, actos y gestos encaminados a generar “una predisposición favorable” en la opinión pública hacia la ampliación de la ZGAT. 

Explica que, mientras algunos sectores como las grandes superficies y cadenas de supermercados  se han mostrado claramente a favor, otras asociaciones empresariales y federaciones del comercio comparten la oposición de Fedeco, “aunque todavía no se hayan pronunciado de forma estruendosa”.

Resistir

“Estamos jugando todos una partida de ajedrez”, admite. Una partida en la que pesa también el calendario político y el final de legislatura, ese horizonte silencioso que condiciona tiempos y decisiones. 

“Lo que se espera, por un lado y por otro, es llegar a septiembre. Si llegamos a septiembre, salvamos el negocio”, señala, dejando entrever que, a veces, resistir se convierte en estrategia.

Mejorar las condiciones

Fedeco recuerda que el comercio necesita algo más que más horas de luz encendida. “Necesita condiciones para que abrir valga la pena, no solo en las calles más transitadas, no solo para las grandes marcas”, subraya.

González insiste en que, en Santa Cruz, detrás de cada rótulo hay una historia que no se mide solo en facturación, sino en conciliación familiar, salud, cansancio acumulado y esa sensación de “estar quemado” que el propio sector reconoce y quiere estudiar en profundidad.