“Canarias, en sí misma, es una zona de gran afluencia turística”, destaca Alfredo Medina, secretario de la Asociación de Medianas y Grandes Empresas de Canarias (Asodican), en declaraciones a Atlántico Hoy y en relación a las distintas localidades que se intentan sumar al mapa del comercio canario como Zonas de Gran Afluencia Turística (ZGAT).
Detalla Medina que el volumen de turistas que llega a las islas hace que prácticamente cualquier rincón del Archipiélago conviva, de una forma u otra, con la actividad turística y recuerda que Canarias cerró 2025 con unos 18,6 millones de visitantes, consolidando varios años de cifras récord.
80 ZGAT reconocidas en Canarias
Sin embargo, explica, esa realidad no se traduce de forma homogénea en el mapa normativo.
La legislación de comercio prevé la figura de las ZGAT para flexibilizar horarios y condiciones de apertura en áreas con alta presencia de visitantes. En Canarias, esa figura se ha ido desplegando con el tiempo hasta sumar más de 80 zonas reconocidas, repartidas entre islas y municipios.
Rompecabezas
Según explica Medina, solo en Tenerife habría más de 30 ZGAT y en Gran Canaria más de 20, a las que se suman los municipios turísticos que ya cuentan con libertad horaria por su propia clasificación.
El resultado es un "rompecabezas" en el que, en un mismo entorno, un establecimiento puede abrir en domingo sin restricciones mientras otro, a pocos metros, debe ceñirse a un horario más rígido por una cuestión de límites administrativos.
“Desigualdades regulatorias”
“Lo que estamos haciendo es trocear el territorio”, viene a decir, aludiendo a que el municipio declarado turístico “ya puede” abrir, el que pide ZGAT “ya puede”, y el que no entra en ninguna categoría queda atrás.
Esas diferencias, insiste, terminan generando “desigualdades regulatorias” que no responden tanto a la realidad económica como a decisiones puntuales o a la capacidad de cada ayuntamiento para tramitar y lograr esa condición.
Polígonos Valle de Güímar
Desde el pasado 13 de mayo, el Ayuntamiento de Arafo tiene en consulta pública la posibilidad de declarar a dos polígonos industriales del Valle de Güímar como ZGAT. El secretario de Asodican señala que el ejemplo de estos lugares ilustra perfectamente la tensión existente.
“Al estar junto a Candelaria, municipio turístico, surge una pregunta lógica: ¿Por qué los de 1 km sí pueden abrir y yo no?”, cuestiona el entrevistado, indicando que la respuesta, tal y como está hoy la normativa, no se basa en la actividad real o en el flujo de personas, sino en si se cruza o no una línea en el plano.
“Menos trabas y más coherencia”
Asodican se sitúa con claridad en el lado de la liberalización. Medina resume que en el ADN de la entidad que representa “cuantas menos restricciones a los horarios comerciales mejor”. Por lo que, desde esa óptica, declarar nuevas zonas de gran afluencia turística no es un problema, sino “un paso más hacia un modelo que refleje la realidad de un territorio turístico”.
Por eso, apoyan tanto la ampliación solicitada por municipios como Santa Úrsula como la petición de los polígonos industriales del Valle de Güímar. “En principio no me voy a oponer”, dice, insistiendo en que su criterio es siempre el mismo y que gira en facilitar la apertura y eliminar trabas que consideran heredadas de otra época.
Herencia regulatoria
El secretario de Asodican califica el entramado actual como “una herencia regulatoria del pasado que no se ha puesto al día”, indicando que la normativa sobre horarios comerciales y ZGAT nació en un contexto concreto, con la intención de equilibrar intereses entre comercio, vecinos y turismo, pero el paso del tiempo y la expansión del sector turístico han dejado desfasados algunos de esos equilibrios.
Apunta Medina que, en la actualidad, Canarias combina municipios turísticos con libertad horaria, múltiples ZGAT declaradas y otros enclaves que quedan fuera por cuestiones técnicas o por falta de iniciativa política. El resultado es una especie de mapa que, a ojos de quienes defienden una mayor liberalización, no se corresponde con un territorio que vive, en gran medida, de la llegada continua de visitantes.
De ahí que la propuesta de fondo vaya más allá de sumar una zona más a la lista. Lo que plantea Asodiscan es que se reconozca, a efectos comerciales, lo que ya ocurre en la práctica y es que “Canarias ya es una zona de gran afluencia turística en su totalidad” y que convendría que la regulación dejara de mirar al territorio como un puzzle de excepciones para tratarlo como un conjunto coherente.