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14 de abril de 1936, Manuel Vázquez Moro y José Carlos Schwartz acompañando a Franco en Santa Cruz|ISABELPEREZSCHWARTZREDES

De la fiesta a la desaparición: 90 años del 14 de abril que marcó a Santa Cruz de Tenerife

Noventa años después, el 14 de abril sigue siendo en Santa Cruz de Tenerife y en Canarias una fecha de memoria que marcó el fin del alcalde capitalino, José Carlos Schwartz, y del gobernador civil, Manuel Vázquez Moro

El 14 de abril es una fecha grabada en la memoria histórica de Santa Cruz de Tenerife en particular y de Canarias en general. Cada año nos retrotrae, sobre todo, a la proclamación de la Segunda República en 1931, recibida en las islas como una oportunidad de cambio político y social para amplios sectores de la población.

En Canarias, aquella jornada fue celebrada con entusiasmo por clases medias y trabajadoras que veían en la forma de gobierno una vía para combatir problemas estructurales como el analfabetismo, el atraso cultural, el caciquismo y las duras condiciones de vida de buena parte de la ciudadanía.

De la fiesta a la cárcel

Pero el 14 de abril también tiene una lectura muy concreta en la capital tinerfeña. En Santa Cruz, la fecha quedó asociada al aniversario republicano de 1936, cuando se celebraron actos públicos con la presencia del capitán general de Canarias, Francisco Franco, junto al alcalde capitalino, José Carlos Schwartz, y el gobernador civil, Manuel Vázquez Moro

Aquella imagen, tomada esa misma mañana, se convirtió con el tiempo en un símbolo del final de una etapa que acabaría abruptamente tras el golpe militar de julio de ese año.

Paso Alto, del castillo a prisión franquista

Paso Alto fue el espacio elegido por la dictadura para encerrar a presos políticos, En las celdas encerraron, entre otros muchos, al último alcalde republicano de Santa Cruz de Tenerife, José Carlos Schwartz y al Gobernador Civil, Manuel Vázquez Moro, ambos detenidos en pocas horas aquel 18 de julio de 1936, solo tres meses después de festejar la República

El 13 de octubre, Vázquez Moro fue fusilado junto a otros responsables republicanos y su cuerpo fue arrojado a la fosa común número 6 del patio 7 del Cementerio de Santa Lastenia de Santa Cruz, mientras que el de Schwartz aún sigue desaparecido.

Represión y desapariciones

Tanto a Agustín Moro como a Navarro le hicieron un juicio en la Audiencia, lo que es hoy el Parlamento. A mi abuelo lo detuvieron el 18 de julio y lo encerraron en Paso Alto”, detalló Mercedes Pérez Schwartz, nieta de José Carlos Schwartz, en declaraciones a Atlántico Hoy, añadiendo que mientras él estuvo preso solo pudo recibir visitas de sus dos hijos más pequeños, “mientras que la de su esposa, mi abuela, fue prohibida”, recuerda.

“Un día vinieron a la cárcel unos hombres de la derecha, conocidos de mi abuelo, y se lo llevaron diciendo que regresaría a su casa. Era el 2 de octubre. Nunca volvió”, rememora, comentando que a su abuelo solo le sacaban, “hasta entonces”, para llevarlo “a trabajar y a limpiar las letrinas en Fyffes. Después lo devolvían a la cárcel”

Desvalijaban los domicilios

El día que lo desaparecieron le dijeron a mi abuela que le habían dado la libertad. Y mi abuela dijo: la libertad no se la han dado porque hubiera vuelto a su casa”, matiza y añade que el mismo día que fue detenido, él pidió a su esposa que se marchara con los niños a casa de un familiar, abandonando su propia casa, en la que también tenía su despacho de abogado en una de las bocacalles que confluyen con la calle de Robayna, en la capital tinerfeña.

Explica la entrevistada que esa noche, con la disculpa de buscar armas, desvalijaron la casa y el despacho, robando las pertenencias de la familia de cierto valor. “Mi abuela, que era una mujer de fuerza, fue a Capitanía y denunció lo ocurrido, y el propio capitán, que era un militar, le dio la razón, reconociendo que lo acontecido no había sido un registro sino un robo, pero nunca recuperó lo robado”.

Una fecha de memoria

Más allá de la efeméride, el 14 de abril sigue siendo un día de memoria y reivindicación. En distintos momentos recientes, colectivos y organizaciones han convocado actos para recordar la República y su significado histórico en el Archipiélago.

En Tenerife, la fecha conserva además una carga emocional especial por su vínculo con Santa Cruz y con la compleja trayectoria política de los años treinta. Por eso, cuando vuelve cada 14 de abril, no solo se recuerda una proclamación sino que también se evoca un momento en el que una parte importante de la sociedad canaria creyó posible un país distinto.