Barrio Nuevo es un enclave poblacional del distrito Centro-Ifara, a unos 4 km del centro de Santa Cruz de Tenerife.
Sus calles estrechas, escaleras y casas pegadas a la roca configuran una especie de laberinto vertical, con vistas panorámicas de la capital, aunque solo accesible a pie o con vehículos ligeros.
Historia y evolución
La emergencia por la escasez de viviendas no es algo nuevo. Durante décadas, las familias canarias han tenido que buscar solución a la falta de un techo. En lo que se refiere a este barrio santacrucero es necesario destacar que surgió en la última déada del siglo XX a raíz de una iniciativa vecinal de autoconstrucción en la Finca de El Gato, con núcleos como La Llavita y Cueva Roja.
Por otro lado, el vecindario no olvida que en los años 2002, 2005 y 2010 fue víctima de “riadas históricas” a causa de las lluvias, lo que impulsó demandas vecinales por obras de saneamiento y accesibilidad.
Servicios y vida diaria
En la actualidad, Barrio Nuevo cuenta con plazas, un parque infantil, farmacia, comercios básicos, el Hospital Febles Campos y un depósito de agua, pero necesita más seguridad, mejoras en el firme y en las aceras, entre otras actuaciones.
Tal y como anunció el Ayuntamiento capitalino, coincidiendo con el nuevo año también comienza la primera fase de renovación total de alcantarillado, agua y drenaje en las calles principales: Drago, Verodes y Tajinaste. Estos trabajos necesarios para modernizar todo el sistema en esta zona escarpada tendrán una duración estimada en torno a tres meses.
Barrio y vecinos
Con unos 1.350 habitantes, los vecinos reclaman más aparcamientos, aceras completas, alumbrado y un punto de encuentro o cancha deportiva.
Este barrio santacrucero es resiliente, con encanto pero con retos por su topografía. Además de las mejoras viarias y alcantarillado, otras propuestas incluyen un sendero accesible entre Campoamor y Los Campitos.
Años pidiendo estas obras
Hace unas semanas, el alcalde, José Manuel Bermúdez, coincidió con parte del vecindario en que los trabajos que se realizan responden a una "demanda histórica” de la ciudadanía, reconociendo que invertir en saneamiento es mejorar la vida diaria, la seguridad y la resistencia frente a lluvias y borrascas.
Al respecto, este enclave capitalino ha padecido inundaciones en temporales pasados y estas obras, entre otras adecuaciones, proveerán al barrio de tuberías separativas para residuales y pluviales, hidrantes contra incendios y firmes nuevos.
Menos molestias
Las obras previstas están dentro del proyecto del Plan de Cooperación 2018-2021, cuentan con un presupuesto de 1,76 millones de euros -a medias entre el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento-, y se ejecutarán en cuatro fases con el fin de minimizar las molestias en los trabajos a realizar.
Además, se habilitarán plazas de aparcamiento alternativas en cada una de las fases, con el objetivo de que los vecinos afectados en cada tramo puedan disponer de espacios para estacionar durante el desarrollo de los trabajos.
Más soluciones
También se incluirá una nueva red de aguas pluviales, que estará diseñada para evacuar eficazmente las aguas de lluvia provenientes de las cubiertas de las viviendas y de la propia calzada.
Las tuberías de esta red tendrán un diámetro variable entre 315 mm y 630 mm, y se instalarán rejas modelo Iguazú y Barcino para capturar y canalizar el agua de escorrentía.
Esta intervención, que se desarrollará sobre suelo urbano consolidado (SUC), beneficiará tanto a los residentes como a los comercios y a las infraestructuras de la zona, dotando a este núcleo de población de un sistema de alcantarillado más moderno y acorde con las necesidades actuales de la población.