Para muchas personas sin techo, la Navidad no llega envuelta en luces ni villancicos, sino en noches más frías y silencios más largos.
Mientras las ciudades se llenan de mensajes sobre hogar, familia y mesas llenas, la calle se convierte en un recordatorio constante de lo que falta: un lugar seguro donde refugiarse, alguien que pregunte cómo estás y una puerta propia que se abra al final del día.
La soledad pesa más
En estas fechas, la soledad pesa más y las ausencias duelen distinto: no tener a quién llamar a medianoche, no compartir mesa en Nochebuena, ver pasar las fiestas desde un portal o un banco como si la vida de los demás fuera otra película en la que no se tiene papel.
Teniendo en cuenta lo expresado, cualquier cama disponible, un plato caliente o una conversación sin prisas pueden marcar la diferencia entre una noche más al raso y la sensación, aunque sea por unas horas, de volver a ser parte de algo.
Momento especial
Son muchas las personas las que pasan estos días al calor de una ONG o de un Centro Municipal de Acogida, en ocasiones deseando convivir y, otras, deseando que estas fechas pasen lo más rápido posible, según han comentado a este medio algunos profesionales.
Cecilia Cruz, coordinadora de los recursos alojativos de Cáritas Diocesana de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, ha explicado a Atlántico Hoy que, con motivo de estas fechas, en todos los centros se realiza un encuentro, “una especie de brindis”, pero en una fecha previa a la Navidad.
Voluntariado
El que esta comida especial no se celebre el día de Nochebuena obedece a diferentes motivos. Por un lado, “el personal voluntario que atiende Café y Calor, esos días no tiene toda la disponibilidad y, por otro, son muchos los usuarios de este recurso que prefieren no celebrar”, comenta.
“Se trata de una actividad más afectiva, con música. Hacemos un encuentro en el que las personas voluntarias traen algo de comer para compartir, algo especial. Y también preparamos unos obsequios para el Día de Reyes”, añade, explicando que el regalo suele ser una tarjeta de una gran superficie con la que los usuarios pueden ir a comprar “lo que realmente quieren”.
Café y Calor
El tiempo de convivencia que celebra Café y Calor busca no interferir ni en la opinión ni en los sentimientos hacia la Navidad de quienes recurren a este lugar a pernoctar.
Cruz ha indicado que para muchas de estas personas el día de Navidad “es muy complicado”. “Para muchas la Navidad es un día más de la semana y no les gusta celebrarlo”, matiza
Noches de invierno
Por otra parte, las noches de invierno en Santa Cruz de Tenerife suponen un riesgo añadido para quienes duermen en la calle, especialmente ante episodios de frío, lluvias intensas o borrascas como las registradas en los últimos meses.
La exposición prolongada a la intemperie agrava problemas de salud ya existentes y multiplica la vulnerabilidad de personas mayores, enfermas o sin red familiar, que afrontan el frío sin un lugar seguro donde resguardarse.
Más plazas
Para mitigar ese impacto, el Centro Municipal de Acogida ha ampliado su capacidad nocturna hasta el próximo 1 de marzo mediante un dispositivo de invierno que ofrece 20 plazas adicionales de pernocta, manutención básica y acompañamiento social entre las 22:00 y las 07:00 horas.
De esta manera, según el Ayuntamiento santacrucero, se busca dar respuesta a picos de demanda en los días más duros del año y facilita que equipos especializados puedan detectar situaciones de especial fragilidad y derivar, cuando procede, a recursos más estables.
Itinerarios para inclusión social
Detrás de este operativo está la planificación municipal en materia de atención a personas sin hogar, que suma estas plazas a las más de 300 ya existentes en distintos recursos del municipio.
La coordinación con servicios sociales, entidades del tercer sector y cuerpos de emergencia busca que la respuesta no se limite a una cama para una noche de frío, sino que abra la puerta a itinerarios de inclusión social para quienes, año tras año, afrontan el invierno desde la calle.
Proteger la dignidad
José Manuel Bermúdez, alcalde, detalló que “este dispositivo forma parte del compromiso sostenido del Ayuntamiento con las personas más vulnerables de nuestra ciudad, en la que ya disponen de más de 300 plazas repartidas por todo el municipio. Con este dispositivo buscamos garantizar que durante el invierno cuenten con un espacio seguro, atención adecuada y acompañamiento social”.
Bermúdez subrayó que “no se trata solo de ofrecer un recurso de pernocta, sino de proteger la dignidad y la salud de quienes se encuentran en una situación de especial fragilidad, reforzando un servicio que ya ha demostrado su eficacia en inviernos anteriores”.