“No hacemos declaraciones, tenemos algo de prisa”, dicen, algo disgustados, los empresarios que se han hecho con el espacio para instalar el mesón en la plaza de España durante el Carnaval 2026,después de pagar 65.063 euros en la subasta de los puestos carnavaleros.
Durante casi cinco minutos dos contrincantes se batieron en la subasta, aceptando la puja en cada momento; una puja que tenía como precio de salida la cantidad de 17.584 euros, la misma cuantía por la que quedó subastado el pasado año.
53 puestos a subasta
Uno de los actos carnavaleros más esperados por empresarios y feriantes es el de la subasta que se realiza, como viene siendo habitual, en el salón de Cajasiete.
En total, las carnestolendas contarán con un total de 84 puestos de los que solo 53 han salido a subasta siendo el más codiciado el número 33, el que corresponde al mesón y que, en los tres últimos años su precio ha oscilado entre los más de 65.000 en 2024, 17.584 en 2025 y 65.063 en 2026.
Unos años más y otros menos
Uno de los primeros puestos en subastarse fue adjudicado a Cristian De León, quién no dudó ni un segundo en mantener su puja hasta el final para un puesto de papas “porque son muchos años montando en ese lugar”, comenta.
Añade que él forma parte de la tercera generación que trabaja como feriante y, “aunque la ubicación del puesto la han cambiado porque antes estaba frente al Chicharro, es toda una vida”, indicando, además, que unos años “han pagado más y otros menos, pero es lo que toca”.
Que no llueva
La puja de su puesto se inició con la cantidad de 728 euros y finalmente se adjudicó la cantidad final de casi 3.000 euros. El año pasado la puja llegó a casi 4.500 euros “y no lo cogí”, apunta.
Explica también que en la subasta casi todos tienen una estrategia que, evidentemente, no quiso desvelar, subrayando que “en realidad no hay mucha historia. Todo gira entorno a lo que vengas dispuesto a pagar”.“Ahora solo falta que todo vaya bien, que salgan los números y no llueva”
Impulso económico
Para los feriantes el carnaval de Santa Cruz supone una oportunidad única. “Es la mejor feria que tenemos en todo el año. Ya no solo de Tenerife sino de toda Canarias”, comenta uno de los pujadores.
Lo que a priori pudiera parecer un acto más del carnaval chicharrero, la subasta de los puestos del carnaval representa la economía de muchas familias y una buena entrada de dinero, si todo va bien. “Económicamente hablando, para nosotros es muy importante hacer un carnaval”, concluye uno de los feriantes.
Los comerciales
En la sala, además de feriantes y empresarios, hay otros actores atentos a cada golpe de mazo: los comerciales.
Junto a la salida, apoyados en la pared, se alinean representantes de dos viejas competidoras, Coca-Cola y Pepsi. Cada vez que se cierra una puja, se acercan a los adjudicatarios para ofrecerles sus productos y servicios en condiciones ventajosas.
La subasta de los puestos del carnaval se realiza a dos vueltas. En la primera cada quien participa según el interés por la ubicación del puesto y a lo que se dedique. Si es adjudicado, allí mismo se realiza los trámites y pagos. Si nadie muestra interés inicial o se detiene la puja, estos pasan a una segunda vuelta por un precio menor. Si aún así siguen sin despertar interés, estos puestos formarán parte de Fiestas y patrocinios.