Los comerciantes del rastro de Santa Cruz de Tenerife han anunciado una nueva movilización para el próximo 24 de julio, en una marcha que, según sus propios organizadores, pretende ser “un poco mayor” que la recién celebrada.
“Vamos a salir desde la plaza de España y vamos a llegar hasta el Ayuntamiento”, explica a Atlántico Hoy Juan Heredia, uno de los vendedores del rastro, añadiendo que esta vez la harán un viernes “para que pueda participar mucha más gente”.
Manifestación
Antes de esta nueva cita, el colectivo ya celebró su primera protesta este pasado domingo 5 de julio, una jornada que, para Heredia, fue “un día malo” para el rastro. “Un domingo estamos trabajando y salimos un montón de nosotros a manifestarnos, lo que nos obligó a dejar los puestos prácticamente solos. Otros no pudieron salir a protestar”, señaló.
A la pregunta de con qué apoyo cuentan, Heredia no duda en contestar que “el apoyo es total”, pero admite que en la manifestación de este pasado domingo “faltaban algunos porque no tenían con quién dejar los puestos”, motivo por el que la próxima concentración de protesta se ha trasladado al viernes, esperando “que haya un poquito más, no tan solamente del rastro, sino también de clientes que nos están apoyando,. En las redes sociales nos están apoyando bastante”.
“Sin sombra y condiciones inhumanas”
Detrás de las movilizaciones hay un descontento profundo por la ubicación del rastro en la avenida marítima de Santa Cruz, en una explanada que los propios vendedores describen como “un lugar sin servicios, sin sombras” y con condiciones que, en palabras de Heredia, son “inhumanas”.
“Un día como el de ayer, con un calor excesivo, ¿eso cómo se lleva?”, pregunta, recordando que en la zona del mercado, en la rambla de las casetas azules, al menos, tenían sombra y mejores condiciones .
“Estar bajo el sol durante media hora”
“Me gustaría que un domingo viniera el alcalde Bermúdez o el concejal Tarife, que vinieran e intentaran estar debajo de este sol durante, no lo voy a pedir mucho, media hora o menos, y que ellos se den cuenta que eso es inhumano”, exclama el entrevistado destacando que las altas temperaturas de este pasado domingo provocaron que alguna persona se desmayara a causa del calor.
La reivindicación de los comerciantes es clara y gira en torno a que se vuelva a instalar el rastro en las proximidades del mercado donde existe sombra, servicios y una organización más adecuada para el flujo de público y de vendedores.
¿Por qué se trasladó el rastro?
El concejal de Planificación Estratégica, Carlos Tarife, defendió en el último pleno municipal el traslado del rastro al señalar que no fue una decisión improvisada ni política, sino una medida adoptada a partir de un informe técnico de la Policía Local que alertaba de que en su emplazamiento anterior “era imposible controlarlo” por los continuos movimientos de entrada y salida.
Tarife insistió en que el cambio de ubicación respondió a criterios de seguridad y afirmó que el grupo de gobierno llegó a plantear varias alternativas en una reunión con una representación de los vendedores, hasta que finalmente se optó por la actual, en la avenida marítima.
Mesa del rastro
El edil añadió que el Ayuntamiento trabaja en mejorar las condiciones del espacio con la instalación de carpas individuales, aunque reconoció que el concurso ha quedado desierto y que ahora se recurrirá a un negociado sin publicidad.
También avanzó que se prevé impulsar una modificación de la ordenanza del rastro después del verano, con la intención de poner en marcha una mesa específica del rastro, similar a la del taxi, en la que estén representados los titulares de licencia y exista un órgano permanente de diálogo con el Ayuntamiento para seguir mejorando el funcionamiento del mercado.
“No se ciñe a la realidad”
La relación con el Ayuntamiento de Santa Cruz, según los comerciantes del rastro, es de confrontación. “No hemos tenido ningún tipo de acercamiento, encuentro, reunión, palabras por parte del Ayuntamiento”, dice Heredia, explicando que lo que escuchó en el Pleno no se ciñe a la realidad.
En particular, critica la afirmación de que el traslado del rastro fue “una decisión tomada con todos y que todos estuvimos de acuerdo en mudarnos”. “Eso no se ciñe a la realidad”, repite.
Rotación de puestos
Una de las últimas críticas de los comerciantes es la falta de rotación equitativa en la nueva distribución. “No entiendo por qué hay puestos que están fijos en la parte alta cuando los demás nos cambiamos”, dice. “Hay puestos que están fijos arriba y no los cambian nunca”, reitera y se queja
Según Heredia, por alguna razón que desconoce, las normas no son iguales para todos, ya que algunos puestos se han hecho “fijos” en una misma ubicación cuando se había establecido que todos rotarían con el fin de evitar que los mismos difrutasen siempre de las mejores ubicaciones.
El 24 de julio, nueva protesta
El próximo 24 de julio, el rastro será, de nuevo, protagonista en las calles del centro capitalino, celebrando una manifestación que coincidirá con algunos de los festejos de la Gesta de Santa Cruz.
La marcha busca hacer visible lo que los comerciantes denominan “una situación inhumana”, exigiendo el retorno al entorno del Mercado de Nuestra Señora de África y reclamar un compromiso real al Ayuntamiento.