Imagen de la fachada del Real Casino de Tenerife / RCDT
Imagen de la fachada del Real Casino de Tenerife / RCDT

Ruido, licencias y convivencia: el Ayuntamiento de Santa Cruz defiende que el Real Casino debe regularizar sus actividades

La corporación municipal defiende un proceso 'mantenido en el tiempo' para proteger el descanso vecinal

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A. Martínez

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha defendido su actuación en relación con los expedientes administrativos abiertos por determinadas actividades desarrolladas en la sede del Real Casino de Tenerife. El Consistorio sostiene que no se trata de una intervención “súbita o desproporcionada”, sino de un proceso mantenido en el tiempo para buscar una solución dentro de la legalidad.

La corporación municipal subraya, además, su reconocimiento institucional hacia el Real Casino, al que define como una de las entidades sociales, culturales y recreativas más relevantes de la historia de la ciudad y de Canarias. Recuerda también que la entidad cuenta con la Medalla de Oro de Santa Cruz y forma parte del patrimonio colectivo de la capital.

Reuniones y voluntad de diálogo

El Ayuntamiento asegura que, precisamente por esa relevancia, ha mantenido durante un largo periodo numerosas reuniones y contactos con representantes del Real Casino. El objetivo, según explica, ha sido facilitar la adecuación de algunas actividades a la normativa vigente.

El Consistorio insiste en que ese diálogo sigue abierto y que la voluntad municipal es encontrar una salida que permita compatibilizar la actividad de la entidad con las exigencias legales en materia de seguridad, convivencia y protección de derechos.

Actividades sometidas a autorización

La Gerencia Municipal de Urbanismo recuerda que la normativa autonómica obliga a contar con el correspondiente título habilitante para actividades que puedan generar molestias, riesgos para las personas, alteraciones de salubridad o afecciones medioambientales, entre ellas las acústicas.

Según el Ayuntamiento, esta autorización no es un simple trámite administrativo, sino una herramienta para comprobar que se cumplen las condiciones de protección contra incendios, evacuación, aforos, accesibilidad, salubridad, insonorización y seguridad de las instalaciones.

Ruido y denuncia vecinal

El Ayuntamiento señala que la legislación solo excluye de este régimen determinadas celebraciones estrictamente familiares o privadas que no estén abiertas a la pública concurrencia. Sin embargo, considera que las actividades de restauración, ocio y eventos desarrolladas en el inmueble no pueden equipararse a esos supuestos.

La corporación afirma que, a raíz de una denuncia vecinal, se han constatado episodios de contaminación acústica por encima de los límites legales. Como consecuencia, se ha iniciado un procedimiento sancionador que continúa en tramitación y pendiente de resolución definitiva.

Derecho al descanso

El Consistorio recuerda que el ruido no es solo una molestia cotidiana, sino que puede afectar al derecho al descanso, a la intimidad domiciliaria y a la vida personal y familiar dentro del hogar.

En ese sentido, el Ayuntamiento defiende que tiene la obligación de garantizar el equilibrio entre el desarrollo de actividades sociales y culturales y la protección de los derechos de los vecinos, actuando siempre conforme al interés general y a la legalidad.

No afecta solo al Casino

Urbanismo recalca que los procedimientos de regularización no afectan de forma exclusiva al Real Casino de Tenerife. Según el Ayuntamiento, forman parte de actuaciones similares que se están desarrollando con distintos clubes y entidades sociales de la ciudad cuya situación administrativa debe adaptarse a las exigencias legales actuales.

El Consistorio insiste en que su actuación no responde a criterios arbitrarios ni cuestiona la importancia histórica del Real Casino, sino al ejercicio de sus competencias en materia de seguridad, convivencia y control de actividades.

Disposición a colaborar

El Ayuntamiento de Santa Cruz concluye reiterando su disposición al diálogo y a la colaboración institucional con el Real Casino de Tenerife.

La intención, asegura, es mantener las reuniones que sean necesarias para que la entidad pueda adaptar sus actividades a la normativa vigente con seguridad jurídica y en condiciones adecuadas de convivencia con el entorno residencial.