Micro guagua de Titsa|Reserva de la Biosfera Macizo de Anaga
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Santa Cruz estudia implantar el transporte a la demanda en los valles de María Jiménez

El Ayuntamiento analiza esta opción para Valle Crispín y Valle Grande mientras mantiene mejoras en la línea 916 y nuevas medidas de señalización y seguridad vial en la zona

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En los valles de María Jiménez, la movilidad sigue siendo uno de los temas pendientes, asunto que ha llevado al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife a plantear la posibilidad de implantar un transporte a la demanda para Valle Crispín y Valle Grande, una opción que el área de Movilidad y Accesibilidad Universal estudia para adaptar mejor el servicio a la configuración de estos núcleos.

La propuesta aparece como respuesta municipal a una pregunta del Grupo Municipal Socialista, que quiso saber qué medidas se han adoptado desde enero de 2024 para mejorar la movilidad, la seguridad vial y la accesibilidad en la zona, además de las actuaciones previstas a corto y medio plazo.

Mejoras desde 2022

Mientras ese modelo se estudia, desde la concejalía de Movilidad comentan que el transporte público ya cuenta con mejoras aplicadas en 2022 en la línea 916, que conecta el Intercambiador con María Jiménez y Los Valles. El servicio pasó entonces a 11 expediciones en días laborables, con seis por la mañana y cinco por la tarde, y con horarios más amplios tanto para la primera salida como para la última del día.

Los fines de semana y festivos, la línea mantiene siete expediciones diarias. En varias de ellas también se enlaza María Jiménez con Cueva Bermeja, una conexión que forma parte del recorrido habitual del servicio.

Señalética

En paralelo, el Ayuntamiento asegura que en 2024 se reforzó la señalización horizontal y vertical en la zona. Entre las actuaciones realizadas figuran el pintado de líneas amarillas de borde, la instalación de señales verticales, la limitación de velocidad a 30 kilómetros por hora y la colocación de bandas reductoras e hitos en puntos especialmente estrechos o con menos visibilidad.

A esas medidas se suman otras que están previstas, como una señal de peligro por doble sentido de circulación al inicio del Camino Valle Grande y la colocación de hitos en una curva de Valle Crispín, en la intersección con Valle Brosque.

También queda por valorar la posible instalación de lomos de asno, así como otras líneas de trabajo en una zona donde la movilidad sigue siendo una de las principales preocupaciones vecinales