Santa Cruz no quiere seguir dando la espalda al mar y desde el Ayuntamiento capitalino mantienen una hoja de ruta con la intención de reordenar el litoral, recuperar espacios perdidos y abrir nuevos usos para la ciudad, según ha destacado el alcalde, José Manuel Bermúdez.
Bermúdez, en el foro Santa Cruz: presente y futuro a través de sus proyectos estratégicos, situó el horizonte del litoral en proyectos como el parque marítimo de Añaza, el paseo del anillo del Palmetum, la ordenación de la playa de Las Teresitas y el enlace Puerto-Ciudad, dentro de una estrategia que busca reconciliar a la capital con su frente marítimo.
Vivir de cara al mar
Santa Cruz de Tenerife lleva años mirando de nuevo a su litoral y el gobierno municipal quiere convertir esa idea en una realidad tangible. El alcalde ha defendido que la ciudad tiene todavía margen para recuperar espacios junto al mar y avanzar en proyectos que, según dijo, “respondan a una deuda histórica con la capital".
Durante su intervención sobre las grandes actuaciones estratégicas del litoral hizo mención especial al proyecto de Enlace Puerto-Ciudad para el que ya se ha firmado, recientemente, el convenio entre el Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife, Autoridad Portuaria y Ayuntamiento de Santa Cruz, contando con una ficha financiera que ronda los 80 millones de euros.
Los distintos proyectos forman parte de la idea de reordenar los más de 58 kilómetros de borde costero para ganar espacio público, conectar mejor la ciudad con el mar y transformar zonas que durante décadas han quedado en el olvido..
Una ciudad que perdió litoral
En un momento de su intervención, Bermúdez recordó que el desarrollo del puerto fue restando espacio a Santa Cruz y llegó a señalar que la dársena del Este "arrasó con el malecón de la ciudad". Esa idea resume una queja que ha acompañado durante años al debate urbanístico local y que gira en torno a que el crecimiento portuario se hizo, en parte, a costa de la relación directa de la capital con su frente marítimo.
Desde esa lectura, el alcalde defendió que Santa Cruz debe recuperar parte de ese vínculo perdido y convertir el litoral en "un espacio de oportunidad", no solo de tránsito o de infraestructuras. El objetivo, insistió, no es solo ordenar, sino también reabrir la ciudad al mar y hacerla más habitable y más visible.
Añaza y Palmetum
Entre las partes fundamentales de ese plan, el parque marítimo de Añaza aparece como uno de los ámbitos de intervención más relevantes en el este del municipio por lo que significaría de esparcimiento a "una zona que solo contaba con 11.000 habitantes cuando llegué a la alcaldía y ahora se contabilizan 52.000", tal y como advirtió Bermúdez. Junto a este parque, el anillo peatonal del Palmetum se perfila como otra pieza llamada a ordenar el entorno urbano y costero con una visión más integrada y que permita a la ciudadanía disfrutar del litoral.
Ambos proyectos se insertan en una lógica de transformación de largo recorrido, en la que el Ayuntamiento quiere combinar mejora paisajística, accesibilidad y nuevos usos urbanos. No se trata solo de construir, sino de recomponer una relación con el mar que, en palabras del alcalde, se vio alterada durante décadas por el propio desarrollo portuario.
Las Teresitas y Puerto Ciudad
La ordenación de la playa de Las Teresitas ocupa también un lugar destacado en esa hoja de ruta. La playa es uno de los grandes símbolos de Santa Cruz y el Ayuntamiento quiere que su planificación futura responda mejor tanto a las necesidades ciudadanas como a su potencial turístico y ambiental.
Más ambicioso todavía es el proyecto Puerto-Ciudad, concebido como una actuación llamada a redefinir la relación histórica entre Santa Cruz y su puerto. El alcalde lo situó como una de las operaciones decisivas para completar la apertura de la capital al mar y convertir ese frente en un espacio de integración y no de separación.
La lectura que hizo el primer edil municipal del litoral no fue solo urbanística, sino también política y simbólica, destacando que la recuperación del frente marítimo forma parte de la transformación de una ciudad que quiere crecer sin renunciar a su identidad y que aspira a ser más sostenible, más conectada y más abierta.