Imagen del Entierro de la Sardina de 2024 / AYUNTAMIENTO DE SANTA CRUZ DE TENERIFE
Imagen del Entierro de la Sardina de 2024 / AYUNTAMIENTO DE SANTA CRUZ DE TENERIFE

Santa Cruz de Tenerife se despide del Carnaval: este es el origen del Entierro de la Sardina

Descubre el origen y significado del Entierro de la Sardina en Canarias, el acto más simbólico que pone fin al Carnaval con humor, luto irónico y la tradicional quema del pez

Hay despedidas que, aunque se repitan cada año, nunca dejan de doler. En Canarias, los más carnavaleros lo saben bien: llega el momento de vestir de negro, exagerar el llanto y acompañar a la difunta en su último paseo. Es el instante en el que la fiesta más esperada del año baja el telón entre risas, teatro y fuego.

El Entierro de la Sardina pone el punto final al Carnaval de Santa Cruz de Tenerife —y al de muchos municipios del Archipiélago— con una mezcla de ironía, tradición y catarsis colectiva.

Luto con humor

Vestirse de viuda, acompañar la comitiva fúnebre y llorar desconsoladamente forma parte del ritual. La sardina, convertida en símbolo del carnaval, recorre las calles en un cortejo donde participan autoridades festivas, reinas, comparsas y cientos de personas ataviadas de negro.

El ambiente es de duelo, pero en clave satírica. Se trata del “paso fúnebre” más alegre del calendario: una cabalgata donde el dramatismo se exagera hasta convertirse en espectáculo.

Fuego purificador

El momento culminante llega con la quema del pez, una incineración pública que simboliza el cierre de los días grandes de celebración y la llegada de la Cuaresma en el calendario católico. Con el fuego, se despide el exceso y se da paso a un periodo tradicionalmente asociado a la contención.

Sin embargo, lejos de vivirse como un final definitivo, el Entierro de la Sardina funciona como una promesa implícita: tras la despedida, siempre regresará el carnaval.

Tradición compartida

Aunque en Canarias tiene un carácter muy arraigado, esta ceremonia no es exclusiva de las islas ni de España. Diversos países de Latinoamérica celebran actos similares para despedir sus carnavales, también con desfiles satíricos y la quema simbólica de la sardina.

El tono es igualmente irónico: luto fingido, lágrimas teatrales y humor popular para cerrar el ciclo festivo antes del inicio de la Semana Santa.

Orígenes inciertos

El origen exacto de la tradición no está del todo claro. Se sabe que se popularizó en el siglo XVIII y existen teorías que sitúan su nacimiento en tiempos del rey Carlos II de España, a quien se atribuye la orden de enterrar unas sardinas en mal estado en una fecha señalada. Con el tiempo, aquel episodio habría evolucionado hasta convertirse en una celebración burlesca.

Más allá de la anécdota histórica, lo cierto es que el Entierro de la Sardina ha sobrevivido a generaciones, adaptándose a cada época sin perder su esencia.

El ciclo eterno

Para los canarios y canarias, despedir a la sardina no es solo cerrar una fiesta, sino asumir que comienza la cuenta atrás para la siguiente. El luto es simbólico, el dolor exagerado y el fuego purificador marca el tránsito hacia un nuevo ciclo.

Porque si algo está claro en las islas es que, tras la muerte de la sardina, el carnaval siempre vuelve.