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Concentración del personal de limpieza de El Corte Inglés|AH

Trabajadores de limpieza de El Corte Inglés protestan por tener que recoger las heces de los perros

El personal de limpieza de Eulen en El Corte Inglés de Santa Cruz de Tenerife se ha concentrado a las puertas del centro para denunciar que desde hace años limpian los excrementos de los perros de los clientes, pese a no estar entre sus funciones

El personal de limpieza de la empresa Eulen, que realiza su trabajo en El Corte Inglés, en Tenerife, se ha concentrado en los aledaños del centro comercial para denunciar que, desde hace años, es quien tiene que encargarse de limpiar los excrementos de los perros que acceden con sus dueños

“Somos trabajadores de la limpieza, no somos criados de nadie. Si el perro hace caca, la limpias tú”, protestan, a la vez que subrayan que ellos cumplen con su trabajo a pesar de que la empresa los trata “como un cero a la izquierda” en cuanto a sus reivindicaciones, preguntando, además, "si en la calle los dueños recogen las cacas de sus mascotas, por qué no lo hacen también en El Corte Inglés".

Uno de los carteles/protestas de la concentración|AH

"No estamos para eso"

No estamos en contra de los animales ni de que acompañen a los clientes al centro comercial, pero sí estamos en contra de que tengamos que ser nosotros los que limpiemos las cacas de los animales”, resume Juan Andrés Hernández Cova, delegado de personal de Eulen en El Corte Inglés, en CCOO.

Según explica, existe “un vacío” en cuanto a la realización de estas funciones: “Nadie te dice directamente que lo hagas, pero cuando llaman, llaman siempre a limpieza para que le limpie el excremento”, apunta. “Aquí nadie se compromete, pero al fin y al cabo las limpiadoras somos las que tenemos que limpiar esa caca”, insiste.​

Dos años de quejas 

Hernández recuerda que llevan “dos años” reclamando una solución. “En 2023 ya hubo una concentración y un compromiso por parte de El Corte Inglés de buscar una solución y, a fecha de hoy, el compromiso ha sido cero y la situación se ha ido agravando”, denuncia.​

El delegado asegura que el problema no es solo una “sobrecarga de trabajo”, sino también una cuestión de salud laboral e higiene porque, dice, “con la misma fregona con la que se limpian las heces se limpian los vestuarios y otras zonas”. “No es solo por el aspecto infeccioso, que lo es, sino porque no puede ser, nosotros no estamos para limpiar los excrementos de los animales”, subraya

Propuestas ignoradas 

Los trabajadores afirman haber planteado alternativas para minimizar el problema, como carteles más visibles, dispensadores de bolsas y paños húmedos en las entradas o incluso sistemas de “cajetines” para que los perros vayan dentro mientras sus dueños compran. Sin embargo, sostienen que “no se ha buscado ninguna solución efectiva”.​

En otros centros comerciales o tiendas se pide a los clientes que lleven a sus animales en brazos si quieren acceder con ellos. “Aquí no hay ninguna medida”, critica Hernández, que insiste en que no se trata de un conflicto con los perros, sino con la falta de responsabilidad de algunos propietarios y de la empresa.​

Toma de decisiones

El delegado también hace referencia a la empresa Eulen indicando que su papel ha sido “portavoz intermediario” de las quejas del personal. “Las decisiones las tiene que tomar El Corte Inglés, la empresa Eulen poco puede hacer”, asegura. 

Hernández afirma que la situación se repite en otros centros de El Corte Inglés y que la decisión sobre la política de acceso con animales se toma “desde la Península”, lo que, a su juicio, deja también a los trabajadores de otros territorios “en la misma situación”.​

Nueva concentración convocada

En El Corte Inglés de Santa Cruz trabajan “unos 26 o 27 limpiadores”, mientras que Eulen suma “más de 200” empleados de limpieza en distintos centros de Canarias.

Ante la falta de avances, el comité ha anunciado una nueva concentración para el próximo sábado a las 10:00 horas. “La pelota está en su tejado y esto lo tenemos que parar”, matiza Hernández, que apela al “sentido común” de la empresa y de los clientes. 

El animalito no tiene culpa; lo que no puede ser es que nosotros limpiemos la irresponsabilidad de otros”, concluye.