Mílvida de la Cruz pasó su adolescencia presentándose a certámenes de belleza, pero este sueño tenía fecha de caducidad y a los veintipocos dejó las pasarelas. Sin embargo, el gusanillo no desapareció y al tiempo volvió a subirse en certámenes "más maduros" pensados para mujeres de más de 30 años, donde "empecé a presentarme de nuevo y a ganar medallas, de manera que llegué hasta Bulgaria representando a Canarias", cuenta en conversación con Atlántico Hoy.
El mundo de la moda y de los concursos de belleza ha sido hostil con el cuerpo, el estilo de vida y la edad de las mujeres, "era muy triste porque muchas mujeres no podían presentarse a un certámen de belleza, algo que tiene un significado dinstinto para cada mujer"; pero las cosas empiezan a cambiar: desde 2024, la competición de Miss Universo a nivel internacional cambió sus bases "para fomentar la inclusión", eliminando el límite de edad, que estaba en 28 años, "y permitiendo la participación de mujeres casadas, divorciadas, embarazadas o con hijos".
Mílvida será candidata en el certamen de Miss Universo Canarias que se celebrará el 26 de abril en el Licéo Taoro, en La Orotava, en representación de Quimera Canarias.
Primera en Tenerife
También las tallas son diversas, "si miras un certamen, verás que hay chicas de todas las tallas", explica. "Se ha abierto un horizonte para la inclusión de la mujer".
Aprovechando esta coyuntura, Mílvida, que nació en Icod de los Vinos y vive en La Orotava desde hace unos 15 años, es la primera mujer de la isla en presentarse a este concurso siendo madre y con 39 años cumplidos. "Mi sueño siempre fue presentarme a Miss Universo", afirma de la Cruz, que ya estaba subida a una pasarela a los 4 meses de dar a luz.
"Antes existía Miss Tenerife, del que se pasaba a Miss España, y después a Miss Universo, pero también las categorías han cambiado", explica. Ahora las fases son: Miss Universo Canarias, Miss Universo España "y, de ahí, al Internacional".
Concursos con mensaje
La gente tiene un concepto de los certámenes de belleza "que ya casi no existe, ha evolucionado tanto que ya cualquier mujer puede acceder y llevar su lema y disfrutarlo. Para cada mujer significa algo distinto: un chute de autoestima, combatir el miedo escénico,...", detalla.
Los certámenes son algo más que el premio a la belleza, defiende Martínez: también es un espacio donde enviar un mensaje. "Antes la mujer era solo un cuepo y una belleza", pero tanto en los certámenes para mayores de 30 años como en la nueva etapa de Miss Universo, "ahora tenemos voz". El suyo tiene que ver con que a las mujeres "no nos prohíban hacer lo que queramos. La libertad de la mujer consiste en hacer lo que quiera" independientemente de la edad.
"La experiencia es un grado", dice refiriéndose a sus posibilidades de ganar. "La ilusión gana a los nervios". Destaca el compañerismo entre las concursantes y recalca que "la empatía mueve el mundo".
