Imagen de archivo de una manifestación del 8M / EFE - JUAN CARLOS HIDALGO
Imagen de archivo de una manifestación del 8M / EFE - JUAN CARLOS HIDALGO

Después del 8M, ¿y ahora qué? La desigualdad sigue marcando la vida de las mujeres

Desde la brecha salarial hasta la "satanización" del feminismo: expertas, activistas y representantes sindicales analizan los desafíos persistentes en las Islas y proponen soluciones

marcos moreno

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La semana pasada, con el 8 de marzo como protagonista, las empresas se engalanaron con un lazo de color malva y las administraciones públicas organizaron un sinfín de actos para demostrar que están al lado de las mujeres. Que creen en la igualdad. El día en cuestión ya pasó, pero los problemas no han desaparecido. La pregunta clave es: ¿y ahora qué?

El año tiene 365 días. Es difícil encontrar una jornada en la que una madre soltera no haga malabares para llegar a fin de mes. Resulta casi imposible ver caer el sol sin que la brecha de género haya sido un problema en las últimas 24 horas. No existe una noche donde alguna mujer no tenga miedo de salir sola a la calle. Queda trabajo por hacer. También el 9M.

Este domingo las calles se tiñeron de morado con una marea de mujeres que piden algo básico: tener las mismas oportunidades que los hombres, no ser vistas como un objeto sexual, que la violencia de género desaparezca y que todo el peso de los cuidados no recaiga sobre ellas. Parece sencillo de lograr, pero cuando el 8M termina la lucha sigue.

Fuerza colectiva

Tenisca Gil, decana del Colegio Oficial de Ciencias Políticas y de la Sociología de Canarias, explica que la movilización del 8 de marzo va más allá de las manifestaciones. “Es una demostración de fuerza colectiva que se da cada año y eso tiene un valor simbólico muy grande porque no se trata de un problema individual, sino estructural”, pone sobre la mesa.

Detalla que a lo largo de la historia las grandes transformaciones sociales y los cambios políticos han necesitado una presión colectiva sostenida en el tiempo. “El 8M ha conseguido cosas muy concretas y no lo podemos desprestigiar, pero tiene mucha más importancia lo que ocurra después porque si no se traduce en reformas concretas, se queda en un ritual”, añade.

Imagen de archivo de una marcha feminista / EFE
Imagen de archivo de una marcha feminista / EFE

Pobreza

Considera clave que derive en presupuestos reales con perspectiva de género o en la evaluación de políticas públicas que necesiten una mejora real. Un ejemplo son los datos presentados por la Fundación Foessa: los hogares encabezados por mujeres registran una tasa de exclusión social de 7,9 puntos por encima de los que cuentan con un hombre al frente.

Pero la cosa no queda ahí. Gil sostiene que el colectivo de mujeres es muy amplio y cuenta con muchas capas de desigualdad que agudizan el riesgo de pobreza. Es el caso de las migrantes, personas —dice— que en ocasiones trabajan en la economía sumergida y, además, no tienen la posibilidad de acceder a puestos de trabajos con una mejor remuneración.

Presentación del informe FOESSA / ATLÁNTICO HOY - MARCOS MORENO
Presentación del informe FOESSA / ATLÁNTICO HOY - MARCOS MORENO

Tipos de contratos

El informe de igualdad salarial en Canarias de 2026, elaborado por UGT, recoge que hace tres años la brecha es del 4,74% —con datos de 2023—. O, dicho con otras palabras, las mujeres de las Islas cobran 1.165,38 euros menos que los hombres de media. Mirna Ortega, secretaria de Igualdad en el sindicato, subraya que el problema está en el acceso a los complementos.

La representante de UGT cuenta que 7 de cada 10 contratos a tiempo parcial los firman las mujeres. “No lo hacemos voluntariamente, sino porque son los que nos ofrecen”, exclama. Otro de las asignaturas pendientes que detecta es conseguir que los puestos de trabajo ocupados por mujeres se valore de la misma forma que los desempeñados por ellas.

“Un sector feminizado como el de la ayuda a domicilio, que implica levantar a personas para trasladarlas de un lado a otro no se valora, en cambio sí se hace cuando se trata de un albañil que manipula maquinaria y levanta pesos máximos de 20 kilos. Ahí sí se valora y se paga. Es una cuestión cultural que se debe trabajar desde los centros formativos”, reflexiona.

Una mujer cuida a un hombre en situación de Dependencia / EFE
Una mujer cuida a un hombre en situación de Dependencia / EFE

"La lucha es diaria"

Es verdad que parece que nadie hace nada al respecto, pero la lucha es diaria y las razones están más vivas que nunca”, asevera Ortega. La batalla dentro del mundo laboral también se da en el sector tecnológico. Romina Ojeda, presidenta de la asociación Wise Canarias, lamenta que la presencia femenina en carreras técnicas se ha desplomado nueve puntos.

Relata que en el año 2022 se dio cuenta de que en el centro de formación tecnológica que dirigía, la carencia de mujeres era “espectacular” y les costaba mucho encontrar chicas que quisieran formarse como desarrolladoras. Por ello nació la organización, para ayudar a que más mujeres se interesen por el sector sin olvidar a aquellas que ya se dedican a él.

Falta de referentes

Cree que el problema está —entre otras cuestiones— en la falta de referentes femeninos y la percepción cultural que ha imperado sobre que ciertas carreras como la ingeniería “son de hombres”. Sostiene que es importante la presencia de mujeres en la tecnología para evitar que el algoritmo, dominado por la inteligencia artificial, no perpetúe los sesgos de género

Luisa del Rosario, portavoz de la Red Feminista de Gran Canaria, defiende que son las instituciones quienes deben velar para que la igualdad se consiga de una vez por todas. “Las mujeres seguimos sintiendo todos los días del año la desigualdad, lo vemos en los sueldos y en la terrible violencia machista”, apostilla.

Miembros de la Red Feminista de Gran Canaria / EFE - ELVIRA URQUIJO A.
Miembros de la Red Feminista de Gran Canaria / EFE - ELVIRA URQUIJO A.

El feminismo, "satanizado"

“El 8 de marzo está muy bien. Salimos, reivindicamos y lo recordamos. Todas las instituciones se vuelcan en general y empresas privadas ponen anuncios para solidarizarse con la igualdad, pero es cierto que el día 9 llega como si esto fuera un suflé, se baja y ya nadie se acuerda de que las desigualdades siguen ahí”, prosigue.

Indica que es importante seguir reivindicando derechos porque —aunque algunos lo crean— aún no está todo conseguido. Tenisca Gil, por su parte, apunta que el feminismo no ha decaído con el paso del tiempo, pero sí se ha visto “satanizado” por un relato creado en ciertos medios de comunicación, partidos políticos, redes sociales o espacios digitales.

Manifestación del 8M en Las Palmas de Gran Canaria. / EFE - ÁNGEL MEDINA G.
Manifestación del 8M en Las Palmas de Gran Canaria. / EFE - ÁNGEL MEDINA G.

Barómetro de la juventud

“Ese discurso cala en los jóvenes porque son quienes lo absorben. El resultado no es que la gente deje de creer en la igualdad, sino que deja de identificarse con la palabra feminismo aunque siga compartiendo sus valores, es un problema muy grave en la simbología de los conceptos donde no se ha profundizado ni se ha explicado como debería”, reflexiona.

Merece la pena resaltar que el barómetro de la juventud y género 2025 del Centro Reina Sofía de Fad Juventud es revelador: solo el 38,4% de los jóvenes de 15 a 20 años se declara feminista, el dato más bajo desde que se comenzó a realizar la encuesta en 2017. Además, en el año 2021 la cifra era del 49,9%, por lo que la caída ha sido relevante.

"Polarización de género"

Por otro lado, el 51,3% de las chicas se identifica como feminista frente al 26% de los chicos. “Esto es una polarización de género que no existía con tanta intensidad hace 10 años”, detalla Gil. La socióloga apunta que hay mujeres jóvenes cada vez más feministas conscientes de los logros alcanzados por el movimiento y que han alcanzado puestos mejor remunerados.

“Estamos más empoderadas y esa palabra chirría justamente por la satanización del discurso. Pero sí siento que las mujeres somos cada vez más conscientes de la libertad que tenemos de, por ejemplo, postergar nuestra edad de maternidad porque sentimos que ya no es necesario o no estamos obligadas a quedarnos en la casa”, sostiene.

¿Y las trad wifes?

Pero, al mismo tiempo, tenemos a chicos jóvenes adoptando discursos muy regresivos en contra de esto”, dice. Bajo su punto de vista, las redes sociales no crean misoginia, pero sí la amplifican. Gil señala que “la precariedad que viven los chicos y la presión de la masculinidad tradicional son reales”, pero deben canalizarse hacia las causas estructurales.

Es decir, que no tiene sentido cargar contra el feminismo porque no es el culpable. Asimismo, advierte que hay un fenómeno en redes como TikTok, las trad wifes, que promovían los roles tradicionales donde la mujer cuidaba y servía al hombre. “Lo que me preocupa no es que una mujer decida quedarse en el hogar, sino la romantización sin crítica”, agrega.

"Lavados de imagen"

Luisa del Rosario, portavoz de la Red Feminista de Gran Canaria, expone que “el patriarcado está extendido por todas partes y nosotras mismas podemos tener también actitudes machistas”. Exige también que pare la desigualdad estructural y que cesen cuestiones como el acoso laboral hacia las mujeres. “Es terrible que se les pida no denunciar”, agrega.

En cuanto a las empresas y el 8M, les pide evitar los “lavados de imagen”. “No basta con poner un rótulo malva para reivindicar, hay que hacerlo todos los días porque siempre deben tener un comité de igualdad, tienen que tomárselo en serio”, detalla. Del Rosario lanza también un mensaje a la Consejería de Igualdad del Gobierno de Canarias.

Consejería de Igualdad

Considera que el organismo del Ejecutivo regional “está haciendo muy poco”. “Se encuentra absolutamente paralizado y no vemos nada más allá de esas condenas cuando ocurren asesinatos machistas”, afirma. Defiende que solo eso no es suficiente porque también se debe poner el foco en la violencia “simbólica, laboral, estructural y estética”.

Ana Artiles, secretaria de la Mujer e Igualdad de Comisiones Obreras (CCOO), anima a “no perder nunca el objetivo de la igualdad efectiva y trabajar entre todos y todas”. “No nos podemos despistar, hay actores a los que les interesa que entremos en un bucle y no lo logremos”, apostilla de manera tajante la representante sindical.

"Un antes y un después"

Opina que el 8 de marzo ayuda a hacer diagnósticos, análisis y propuestas. “Estamos trabajando adecuadamente y tenemos que seguir, eso es lo bueno de esta fecha, que te pone un antes y un después”, asevera.

Resalta que la prioridad es seguir trabajando para conseguir una democracia plena “donde exista una igualdad efectiva entre hombres y mujeres”.

Artiles destaca que es fundamental trabajar desde las administraciones y romper todos los estereotipos de género, así como ponerse manos a la obra en el espacio de las empresas con el objetivo de seguir modificando las relaciones laborales a través de —por ejemplo— los planes de igualdad. Apuesta, además, por un currículum solo con habilidades y requisitos.

Sector turístico

Lamenta que se perpetúe el rol de la mujer como cuidadora incluso en el ámbito privado. “En eso hay que trabajar, porque entras y sales de la empresa y al final, no promocionas ni tienes la misma antigüedad que el resto porque parece que no tienes la misma predisposición. Luego, en la jubilación te puedes ver con prestaciones bastante cortas”, detalla.

Su apuesta es cambiar el modelo porque “Canarias no puede estar sustentada en un mercado tan débil como es el turismo”. “Necesitamos otro tipo de empleo, fomentar otro tipo de nicho para que toda la ciudadanía pueda acceder a otro trabajo, a otros niveles profesionales y evidentemente luego a otros niveles de calidad de vida”, cuenta.

"Discursos vacíos"

Tenisca Gil pone de relieve que en los últimos años se ha avanzado muchísimo, pero advierte: “Necesitamos mecanismos reales de control de la brecha salarial, no solo declaraciones de intenciones o un discurso vacío que no llega a nada. Una auditoría salarial con consecuencias, inspección de trabajo y convenios colectivos que aborden la desigualdad de verdad”. 

“El tema de los cuidados me parece el más urgente. Sin servicios públicos de calidad, la carga de cuidar siempre recae sobre las mujeres y eso tiene un coste enorme en términos de carrera profesional, de salario y de pensión futura”, sentencia.