Presa de las Niñas antes de las lluvias de la borrasca 'Therese'. ALBERTO LEY AH
Presa de las Niñas antes de las lluvias de la borrasca 'Therese'. ALBERTO LEY AH

El agua de lluvia podría reducirse hasta un 70% en Canarias antes de 2100, según la ULL

Un estudio de la Universidad de La Laguna alerta de una caída drástica de las reservas hídricas naturales en las islas, con un escenario especialmente preocupante para El Hierro, Tenerife y Gran Canaria

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Alberto Ley

El cambio climático podría transformar de forma profunda la disponibilidad de agua en Canarias durante las próximas décadas. Un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL) concluye que las reservas de agua procedentes de la lluvia podrían sufrir una reducción drástica de aquí a finales de siglo, con pérdidas que alcanzarían hasta el 70% en algunas islas.

La investigación, publicada en la revista científica Environmental Monitoring and Assessment, proyecta un descenso progresivo del denominado balance hídrico climático, un indicador que mide el agua que permanece disponible en el territorio tras descontar la evaporación y la transpiración de la vegetación.

Un escenario preocupante

El trabajo, coordinado por Juan Carlos Santamarta, estima que en el peor de los escenarios las reservas naturales de agua podrían disminuir entre un 50% y un 70% en El Hierro, mientras que en Tenerife la reducción rondaría el 50%.

La situación sería aún más delicada en Gran Canaria, donde los investigadores prevén un agotamiento casi total de las reservas climáticas naturales, actualmente concentradas en pequeñas áreas montañosas del norte y del centro de la isla.

Los autores advierten de que las zonas costeras del archipiélago ya presentan hoy un balance hídrico prácticamente nulo, una circunstancia que aumentará el estrés hídrico en todo el territorio conforme avance el siglo.

La primera radiografía a gran escala

Para elaborar las proyecciones, el equipo científico adaptó a Canarias la metodología FICLIMA, una herramienta capaz de trasladar los grandes modelos climáticos internacionales a una escala local mucho más precisa.

El estudio alcanza una resolución de apenas 100 metros, un nivel de detalle sin precedentes para el archipiélago, y utiliza como referencia los escenarios climáticos incluidos en el Sexto Informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).

Las previsiones se han elaborado para tres periodos distintos: entre 2021 y 2050, entre 2040 y 2070 y entre 2071 y 2100, contemplando tanto escenarios moderados como los más severos en emisiones de gases de efecto invernadero.

Más presión sobre el recurso

Los investigadores recuerdan que a la reducción de las lluvias se suma el aumento de la demanda provocado por el crecimiento demográfico y por sectores especialmente intensivos en el consumo de agua, como la agricultura y el turismo.

Aunque el estudio no tiene en cuenta aportes procedentes de la desalación, la reutilización de aguas o las infraestructuras hidráulicas, sí permite aislar el efecto directo del clima sobre los recursos hídricos naturales.

Por ello, los expertos consideran fundamental reforzar las estrategias de adaptación ya existentes y avanzar en nuevas medidas que garanticen la seguridad hídrica del archipiélago.

Las soluciones propuestas

Entre las actuaciones planteadas figuran la ampliación de la producción industrial de agua mediante energías renovables, la mejora de la eficiencia de los sistemas de riego, la implantación de cultivos más resistentes a la sequía y una planificación más coordinada entre sectores económicos.

El estudio también apuesta por una mayor cooperación entre islas y por incorporar criterios de resiliencia climática en la planificación hidrológica para afrontar un escenario en el que el agua será cada vez más escasa.