La investigación de la Guardia Civil detectó que el empresario acusado de pagar sobornos en el caso Mediador, Antonio Bautista, extraía hasta 3.000 euros antes de las comidas a las que invitaba a los otros dos investigados, el exgeneral del instituto armado Francisco Navas y Marco Antonio Navarro Tacoronte, el mediador, pero luego pagaba con tarjeta.
La mecánica, explicada este viernes en la segunda jornada del juicio que tiene lugar en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, se repitió varias veces y llevó a los investigadores a sospechar que este sería el origen de los cobros en efectivo, por cantidades similares hasta sumar 19.500 euros en presuntos sobornos con el fin de facilitar la implantación de placas solares en Canarias.
Incremento anómalo de retiradas de efectivo
A un investigador le llamó la atención que las extracciones en cajero de Bautista en esos cuatro meses se incrementaron en un 48 % comparado con el año anterior y en un 1.000 % desde 2012.
El general manifestó en su momento la intención de quedarse con el 10 % de los 35 millones que la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIAPP), que dirigía, iba a destinar a proyectos de energías limpias en Cabo Verde y para ello habría pedido al mediador que contactara con empresarios del sector, según las diligencias.
Relación con empresarios del sector renovable
Bautista, que encajaba en ese perfil como empresario del sector de las renovables, fue presentado a Navas con la intención de acercarlo a otros empresarios de las islas con los que el exgeneral mantenía amistad.
Sin embargo, las negociaciones en las que se involucró el exgeneral nunca llegaron a fructificar, según el relato de los testigos este viernes. Tampoco ayudó que los presupuestos presentados para instalar las placas sumaran hasta 143.000 euros, por lo que según los investigadores “más allá de conocerse nunca hubo resultado alguno”.
Pruebas digitales y análisis económico
En la sesión de la tarde de este juicio intervino otro miembro de la Guardia Civil que se encargó de volcar los dos teléfonos aportados por el mediador en los que se incluían hasta 600 grabaciones, fotos y vídeos de esta trama. El testigo garantizó la autenticidad al 100 % de los mismos y apuntó que no se pidió la nulidad de ningún archivo.
Un investigador más de la Guardia Civil rastreó las cuentas de Espinosa, especialmente desde septiembre de 2020 a enero de 2021, y extrajo conclusiones como su extrañeza por hechos como que los 60.100 euros encontrados en su casa estaban perfectamente sellados y anillados “como hacen los narcotraficantes”, refirió, con lo cual “difícilmente podrían servir para gastos corrientes”.
Dinero no declarado y confesión
El investigador añadió que pese a que Espinosa era “muy cuidadoso” con su contabilidad, sin embargo nunca apareció recogida la cantidad hallada en su domicilio y que durante el interrogatorio confesó haber recibido sobres con hasta 1.500 euros, lo que coincidió con lo manifestado también por el mediador.