Canarias da este lunes un paso importante en el sistema de atención a la dependencia. Desde hoy, 11 de mayo, ya se puede solicitar oficialmente el nuevo grado III+ de dependencia, una categoría pensada para personas con necesidades extremas de apoyo y cuidados prácticamente constantes.
La nueva figura llega especialmente dirigida a pacientes con enfermedades de gran complejidad, como la Esclerosis lateral amiotrófica y otras patologías neurodegenerativas avanzadas que obligan a depender de terceros para casi cualquier actividad cotidiana.
La medida supone uno de los cambios más relevantes que ha vivido el sistema de dependencia en Canarias en los últimos años y busca responder a una realidad cada vez más visible en las islas: familias que afrontan cuidados muy intensivos en casa y que, hasta ahora, encontraban enormes dificultades para acceder a recursos suficientes.
Qué significa el nuevo grado III+
El nuevo grado III+ nace como una categoría adicional dentro de la gran dependencia. Está pensado para personas que necesitan supervisión continua, asistencia permanente o apoyo de alta intensidad para funciones básicas de la vida diaria. Hablamos de pacientes con movilidad muy reducida, dependencia severa o necesidad de asistencia tecnológica y sanitaria constante.
Entre los criterios para acceder aparecen situaciones como:
- Necesidad de ventilación mecánica más de ocho horas al día.
- Afectación grave de movilidad, especialmente en brazos y manos.
- Dependencia continua para funciones vitales esenciales.
Para obtener este reconocimiento será obligatorio tener previamente concedido un grado III de dependencia. Quienes tengan un grado inferior deberán solicitar antes una revisión. Y quienes todavía no formen parte del sistema tendrán que iniciar primero todo el procedimiento de valoración de dependencia.
Casi 10.000 euros mensuales
Uno de los aspectos que más llama la atención de esta nueva regulación es el nivel económico de las prestaciones. En los casos más complejos, las ayudas pueden llegar hasta los 9.859 euros al mes para financiar cuidados intensivos en el domicilio.
La intención del nuevo modelo es evitar que las familias tengan que asumir solas costes enormes relacionados con asistentes personales, atención especializada o servicios permanentes de apoyo. Porque detrás de muchos casos de dependencia extrema hay una realidad silenciosa: familiares que abandonan empleos, reorganizan completamente su vida o afrontan gastos imposibles para poder cuidar a una persona las 24 horas del día.

Más apoyo para cuidados en casa
El nuevo sistema pone mucho foco en la atención domiciliaria. Canarias adapta así su normativa a los últimos cambios estatales y abre la puerta a combinar distintos recursos y prestaciones, algo que hasta ahora generaba muchos problemas burocráticos.
Entre las opciones que podrán solicitar los beneficiarios aparecen:
- Prestación vinculada a ayuda a domicilio.
- Prestación para contratar asistentes personales.
- Compatibilidad entre distintos apoyos.
Eso sí, la administración exigirá justificar que el servicio ya está contratado mediante facturas, contratos y documentación acreditativa.
Cómo se solicita en Canarias
La forma de tramitarlo dependerá de la situación de cada persona. Los pacientes vinculados al sistema de Seguridad Social deberán iniciar el proceso a través de la trabajadora social de su hospital de referencia. Serán además los médicos especialistas quienes elaboren los informes necesarios para valorar el caso.
En cambio, quienes no pertenezcan a este régimen podrán hacer directamente la solicitud a través de la sede electrónica del Gobierno de Canarias.
Una presión creciente
La puesta en marcha del grado III+ llega además en un momento especialmente delicado para el sistema de dependencia en España y también en Canarias. El envejecimiento de la población, el aumento de enfermedades neurodegenerativas y la mayor esperanza de vida están disparando las necesidades de cuidados complejos en todo el país.
En las islas, muchas asociaciones de pacientes llevaban tiempo reclamando una respuesta más específica para casos extremos, especialmente relacionados con la ELA y patologías similares, donde la evolución suele ser rápida y los cuidados se vuelven muy intensivos en poco tiempo.
Con este nuevo grado, Canarias intenta adelantarse a una realidad que ya afecta a cientos de familias del archipiélago y que previsiblemente seguirá creciendo en los próximos años.