Canarias dispone actualmente de capacidad suficiente para construir alrededor de 125.000 viviendas, una cifra que supera ampliamente el déficit residencial acumulado durante los últimos años. Así lo recoge un análisis elaborado por el Observatorio Canario de la Vivienda, impulsado por la empresa pública Viviendas Sociales e Infraestructuras de Canarias (Visocan), que concluye que el problema del mercado residencial en las islas no está tanto en la falta de suelo disponible como en las dificultades para transformarlo en vivienda real.
Según la información difundida en una nota, el estudio se ha realizado a partir del análisis de datos urbanísticos y catastrales mediante herramientas de Sistemas de Información Geográfica, permitiendo identificar el potencial edificatorio existente en el territorio canario.
Más de 41.800 parcelas
El informe localiza más de 41.800 parcelas catalogadas como suelo urbano consolidado con potencial para uso residencial, un dato que, según el análisis, evidencia que el planeamiento urbanístico actual ya ofrece margen suficiente para incrementar la oferta de viviendas sin necesidad de recalificar nuevos terrenos.
No obstante, el documento señala que disponer de suelo no garantiza automáticamente la construcción de inmuebles. El estudio apunta a que el verdadero obstáculo radica en las dificultades existentes para activar esos desarrollos y convertirlos en viviendas disponibles para la ciudadanía.

El ritmo de construcción sigue siendo insuficiente
El análisis reconoce que desde 2023 se ha producido una aceleración en la construcción de viviendas en Canarias, aunque advierte de que el crecimiento continúa siendo estructuralmente bajo si se compara con los niveles previos a la crisis financiera.
Entre los factores que explican esta situación se encuentran la complejidad de la normativa urbanística, las limitaciones administrativas y el aumento continuado de los costes de construcción, elementos que afectan a la viabilidad económica y a la ejecución de nuevos proyectos residenciales.
Tenerife y Gran Canaria concentran la mayor capacidad
El informe también destaca que medidas recientes impulsadas para agilizar procesos urbanísticos podrían jugar un papel importante para desbloquear proyectos y facilitar la llegada de nuevas viviendas al mercado. Entre ellas menciona el decreto-ley para agilizar licencias urbanísticas y la incorporación de entidades urbanísticas de colaboración destinadas a acelerar procedimientos de control e intervención.
La mayor parte de la capacidad edificatoria detectada se concentra en Tenerife y Gran Canaria, aunque el estudio incluye datos detallados de todas las islas. Además, distingue entre tipologías residenciales y estima que del total podrían construirse más de 114.000 viviendas plurifamiliares y cerca de 11.000 unifamiliares.