Un nuevo informe de Cáritas Diocesana de Tenerife cifró en 2.853 las personas que estaban en situación de sinhogarismo (que viven en la calle o en infraviviendas) en la isla en 2025. Esta cifra supone un aumento de personas sinhogarismo con respecto a 2024, cuando la entidad cifró a 2.838 casos. Desde Cáritas recuerdan que detrás del sinhogarismo está la ruptura de redes familiares, el desempleo, las dificultades de acceso a la vivienda, las adicciones o los problemas de salud mental.
El informe, denomiado Exclusión Residencial Extrema en Tenerife, la desigualdad habitacional y la vulnerabilidad social (2025), analiza la evolución de la exclusión residencial extrema y factores como la precariedad económica, la salud mental, las adicciones, la ausencia de redes de apoyo y las situaciones de vivienda insegura o inadecuada, además de la distribución territorial y los perfiles sociales y de género.
Una realidad “cronificada y compleja”
El director de Cáritas Diocesana de Tenerife, Juan Rognoni, advirtió de que la exclusión residencial extrema es una realidad “cada vez más compleja y cronificada”, en la que confluyen múltiples factores como el desempleo, la ruptura de redes familiares, las dificultades de acceso a la vivienda, las adicciones y los problemas de salud mental.
Rognoni subrayó que muchas de las personas afectadas presentan una gran vulnerabilidad emocional y psicológica, a menudo sin el acompañamiento adecuado, y alertó del impacto creciente de problemas como la ansiedad y la depresión en los procesos de sinhogarismo. Por ello, defendió la necesidad de abordar esta situación también desde una perspectiva de salud pública.