Estos últimos días, la prensa canaria se ha hecho eco de la circulación de unos documentos entre el personal de varios hospitales canarios, remitidos por la organización Feministas Canarias y que cuestionan la Ley trans, que consideran "inconstitucional" y un peligro para la infancia y las mujeres por permitir, entre otros mensajes, la "intrusión de varones en espacios seguros para mujeres y niñas".
En el caso del Hospital General de Fuerteventura, varias fuentes afirmaban a Canarias Ahora, que el material fue reenviado a los trabajadores por la gerencia, mientras que la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias explicaba al mismo medio que todos los correos recibidos por las gerencias "desde cualquier colectivo" son derivados para su evaluación a los responsables del área correspondiente.
Mensajes "que se convierten en flechas"
Los folletos insisten en que la ley, aprobada en todo el territorio nacional en 2023, permite "el borrado de las mujeres" y, aunque la asociación afirma en sus redes sociales que no se trata de un contenido tránsfobo, sino de protección a la infancia, lo cierto es que niega la identidad trans denominando "varones" a las mujeres trans. Según explica a Atlántico Hoy el presidente de la asociación LiberTRANS Yelko Fernández, este tipo de contenido "nos hace mucho daño, no tiene otra intención que ponernos en una diana".
El activista afirma que desde su organización están investigando qué ha pasado realmente, pero afirman que "solo lanzan mensajes que se convierten en flechas y hacen daño”. No descartan emprender acciones legales, pero antes deben asegurarse de cómo ha llegado ese contenido a los sanitarios y "si alguien lo ha autorizado".
Información ajena a los protocolos
Por su parte, la Dirección General de Servicios Asistenciales envió una nota aclaratoria a los centros del Servicio Canario de Salud (SCS), a la que accedió Canarias Ahora y en la que indicaba que la difusión de información ajena a los protocolos oficiales "carece de respaldo normativo" y alertaba del peligro de interferir en la actividad asistencial de las Unidades TransCan, que cuentan con un protocolo especial para las personas trans.
Afirman que los contenidos difundidos pueden generar desinformación a la hora de atender a este colectivo, especialmente entre profesionales sin experiencia o formación específica en este ámbito.
Para Fernández, las dificultades que cuenta el colectivo son constantes, "la familia, al entorno escolar o la sociedad en su conjunto ponen en duda quién eres. Este tipo de carteles desde luego que no nos hacen ningún bien".
