El fenómeno turístico en España, que apunta a nuevos récords históricos, despierta distintas sensibilidades a lo largo y ancho de España, con más impacto en aquellas comunidades en las que las viviendas turísticas están agravando la crisis habitacional que sufre el país.
Como prueba de ello, Palma acogerá este domingo una manifestación contra el turismo masificado que pone a los pisos turísticos en el punto de mira. Sin embargo, en los últimos años las protestas contra el turismo se han relajado progresivamente desde que comenzaran a adquirir notoriedad hace casi una década, según reconoce a EFE el vicepresidente ejecutivo de Exceltur, Óscar Perelli.
El encarecimiento de la vivienda y la extrema dificultad de acceso a ella, especialmente entre los jóvenes y aquellos con menos recursos, ha puesto el acento en las políticas para regular el alquiler turístico a fin de evitar fraudes y garantizar una correcta convivencia entre turistas y residentes.
¿Dónde se observa una mayor contestación social?
Baleares, donde la plataforma 'Menos turismo, más vida' ha publicado un manual en el que incita a sabotear a empresas turísticas e inmobiliarias, es una de las comunidades en las que se observa un mayor grado de respuesta ciudadana. También en Barcelona, San Sebastián, Málaga o Sevilla se han celebrado protestas contra el turismo masificado. Canarias, que lleva años encadenando récords de visitantes y gasto, también ha visto en los dos últimos concentraciones para protestar por el impacto del turismo en la calidad de vida de los residentes.

En Cataluña la respuesta ciudadana es más pronunciada en Barcelona, donde en los últimos años también ha habido protestas para reclamar el decrecimiento turístico. En Andalucía la situación es desigual siendo los cascos históricos de Málaga y Sevilla, además de Granada, Córdoba y Cádiz y algunos municipios más del litoral, los que concentran más quejas. En el País Vasco las protestas comenzaron en San Sebastián hace diez años, a medida que aumentaba el número de visitantes tras el fin del terrorismo.
El presidente de la Mesa del Turismo de España, Carlos Garrido, subraya que estas campañas las realizan grupos reducidos y que, pese a la repercusión mediática y sus intentos de perjudicar la imagen del destino, tienen unos efectos "muy escasos" en el turismo.
En otras comunidades es residual
En otras comunidades como la Comunidad Valenciana, Asturias, Murcia, Galicia, Extremadura, Aragón o Navarra, la respuesta ciudadana contra el turismo es mínima y se focaliza en el rechazo a los apartamentos turísticos por su impacto en la crisis habitacional.
En ciudades como Toledo, Gijón, Pamplona o Segovia se han registrado algunas protestas contrarias a los pisos turísticos que surgen en sus cascos históricos. Sin embargo, en aquellos territorios en los que las viviendas turísticas se han visto reducidas, ha habido menos contestación ciudadana, afirma Perelli.

¿Qué medidas se están llevando a cabo?
A nivel estatal, el Gobierno ha reformado la Ley de Propiedad Horizontal para que las comunidades de vecinos tengan la última palabra a la hora de aceptar si quieren albergar o no en su finca un piso turístico.
Pero también hay mucha normativa local. En Canarias, se han limitado las visitas a espacios naturales de referencia, como senderos del Parque Nacional del Teide y cuentan con una ley más restrictiva que regula los alquileres turísticos. En Barcelona se incrementó la tasa turística y se prohibirán los apartamentos turísticos en 2028; mientras que en Madrid entró en vigor el Plan Residen, por el que el consistorio no da licencias turísticas dispersas en edificios residenciales del centro.
En Baleares, los ayuntamientos tienen prohibido dar nuevas altas a pisos turísticos, y todos ellos deben contar con una licencia de Estancia Turística en Vivienda activa, que están congeladas desde moratorias anteriores. También se aplica un impuesto de turismo sostenible.
Defensa de la importancia del turismo
Las patronales turísticas de los territorios en los que mayor incidencia tiene la llegada de turistas recalcan la importancia que tiene este sector para las economías de las distintas regiones. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), España recibió el pasado año 96,8 millones de turistas que gastaron 134.712 millones. Asimismo, la ocupación en el sector cerró el año con 2,75 millones de afiliados.
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