La mayoría de los (realmente pocos) anuncios de alquiler de vivienda que hay en Canarias incluyen una cláusula común: no se aceptan mascotas. En gran número de ocasiones además, este requisito se pide en casas sin amueblar, por lo que no está asociado a un presumible deterioro de los muebles.
Desde el Sindicato de Inquilinas, David González explica a Atlántico Hoy que esta restricción puede ser "un indicador del tipo de inquilino que busca el propietario" que "perjudica a la gente local en un contexto donde tener mascota como parte de la familia ha aumentado en la última década".
Duración del contrato y tipo de alquiler
En la organización se han encontrado con casos en los que "inquilinas vulnerables han tenido que dejar a sus mascotas en adopción para poder acceder a un alquiler donde se prohibían animales de compañía". También mencionan situaciones en las que el propietario pedía "garantías económicas adicionales, que podían alcanzar hasta dos meses más de renta, más allá de la fianza legal, dificultando aún más el acceso a la vivienda".
González subraya que esta condición representa una traba más para las inquilinas con mascotas, que es más probable que sean admitidas en una casa que en un piso, ya que las viviendas unifamiliares pueden tener terreno o jardín, pero pocas perspnas son las que pueden permitirse estas viviendas.
Excusa número uno para los refugios
Daniel López, presidente de la protectora Los Nogales, señala que muchas personas "entregan animales a refugios porque no permiten mascotas en la vivienda a la que se mudan", lo que escuchan como "la excusa número uno cada semana". Añade que en muchos casos esta situación causa trauma a los animales, a los que, lógicamente, no se le puede hacer entender las razones de la separación.
López explica que aunque siempre ha sido difícil alquilar con mascotas, "el contexto actual del mercado hace que la situación sea más complicada". Afirma que las protectoras reciben ultimátums frecuentes para hacerse cargo de animales, aunque no es exactamente su labor.
"Enfrentar un inconveniente con tu animal no justifica delegarlo a los que ya están hasta arriba de casos difíciles, que las protectoras estamos para los animales que están en la calle, en situación de abandono, no para el animal de un particular que prefiere la casa que el animal", dice López, aunque matiza que no todas las situaciones son iguales: "Es un tema complicado y cada caso hay que cogerlo con pinzas y ver realmente cuál es el trasfondo".
