La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife solicita cinco años de cárcel para cada uno de los tres acusados de ejercer como patrones en un cayuco que llegó a Canarias con 37 migrantes, uno de ellos menor, tras ponerse de acuerdo en su país de origen con los organizadores del viaje.
El ministerio público los considera autores de un supuesto delito de favorecimiento de la inmigración irregular, sin circunstancias modificativas, tal y como se planteará durante el juicio oral que se prevé que tenga lugar en la Audiencia tinerfeña el próximo 13 de enero.
Embarcación de pesca
Con el fin de llevar a cabo la travesía utilizaron una embarcación tipo patera fabricada de fibra para la pesca de bajura, con dos motores que resultaba, según señala la Fiscalía en el escrito de calificación, “absolutamente inadecuada para emprender una singladura por alta mar al carecer de cualquier sistema de seguridad”.
En concreto, carecía de luces de posición o sistemas de comunicación náutica, creando así “un evidente riesgo para la vida y la integridad física de sus ocupantes, que tras aproximadamente cuatro días de navegación lograron arribar a las islas”.
Uno ejerció de capitán
La Fiscalía cree probado que una vez a bordo, los tres encausados se encargaron de las funciones de navegación así como del manejo del timón, de manera que uno de ellos ejerció funciones como capitán durante el viaje y daba las órdenes pertinentes y patroneaba la embarcación cuando era necesario.
El otro manejaba el GPS y también llevaba el timón alternándose con los dos encausados, y el último manejaba la embarcación haciendo turnos con los demás.