Sin alarmismos ni con ánimos de difundir escenarios catastrofistas, parece que hay una cosa clara: frenar por completo la subida del nivel del mar en Canarias será imposible hasta el próximo siglo. Las previsiones más optimistas apuntan que en el año 2050, con buenas políticas de emisiones el volumen del océano podría aumentar 20 centímetros en lugar de 40.
Mikel Ibeas del Olmo, investigador del Instituto Universitario de Oceanografía y Cambio Global de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), asegura que toda la bibliografía señala el aumento de la temperatura como la causa principal. Por lo tanto, apunta, sería difícil pararlo de inmediato porque el planeta no puede enfriarse de un momento a otro.
Efecto invernadero
El experto pone sobre la mesa que sería complicado incluso aunque se detuviera toda la maquinaria de contaminación, emisiones y efecto invernadero. “La subida del nivel del mar continuaría”, apunta. Sostiene que, dentro de un escenario más positivo, sería capaz de lograrse a largo plazo. Subraya que haría falta llevar a cabo estudios específicos al respecto.
En un estudio desarrollado por Ibeas del Olmo y Antonio Martínez Marrero, profesor titular del Departamento de Física de la ULPGC con datos entre 1993 y 2022, se concluye que allá por el año 2050 el nivel del mar en las Islas podría aumentar en unos 40 centímetros más —la subida en las últimas tres décadas, según la misma investigación, ha sido de hasta 10 cm—.

Al menos 20 cm
Merece la pena resaltar que el panel intergubernamental del cambio climático (IPCC por sus siglas en inglés) maneja un escenario de emisiones donde se puede entrever que, en el mejor de los casos, a mediados del siglo XXI el nivel del mar seguiría subiendo hasta los 18-20 centímetros. O, dicho con otras palabras, la mitad de lo que se espera como cifra máxima.
En conclusión, la mayoría de los estudios relacionados con la materia apuntan a que —en principio— parar del todo la subida en lo que queda de siglo es imposible. El experto pone sobre la mesa que es fundamental estudiar los procesos con la finalidad de entenderlos mejor y poder anticiparse a eventos extremos como un remolino y una tormenta al mismo tiempo.
Remolinos oceánicos
De esta manera, cuenta, se podría conocer el efecto del oleaje en un barrio o zona determinada de las Islas y así saber si el impacto es más o menos importante. Pero la cosa no queda ahí porque también hace un llamamiento a la concienciación para estudiarlo a fondo para desarrollar una correcta prevención porque el problema no se podrá cortar de raíz.
Volviendo a la investigación elaborada con Martínez Marrero, uno de sus hallazgos más importantes es que la subida del mar no ha sido homogénea en toda la región. Se ha constatado que la presencia de remolinos oceánicos, que actúan como los equivalentes marinos a las borrascas y anticiclones atmosféricos, influye de manera relevante.