La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha reclamado una investigación sobre las circunstancias en las que falleció un agente durante el operativo desplegado por la llegada del crucero MV Hondius al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife.
Según denunció este viernes la organización profesional, el guardia civil, de 63 años, sufrió un infarto tras participar durante más de 14 horas en el dispositivo organizado con motivo del desembarco del barco afectado por el brote de hantavirus.
La asociación sostiene que el agente se encontraba en situación de reserva y destinado en una vacante de la Plana Mayor de la Comandancia de Tenerife, fuera además de especialidad operativa.
“Funciones que no le correspondían”
La AUGC asegura que, pese a esa situación administrativa, el guardia civil fue integrado en tareas que incluían traslado de materiales y labores presuntamente incompatibles con las funciones que puede desempeñar personal en reserva.
La organización recuerda que una instrucción interna firmada por la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, el pasado 26 de enero de 2026 limita claramente los cometidos asignados a este tipo de personal.
Entre esas funciones figuran labores administrativas, asesoramiento, representación institucional o seguridad estática en instalaciones, evitando especialmente tareas que impliquen exposición física intensa o situaciones de riesgo.
Posible vulneración
Para la AUGC, la participación del agente en el operativo del Hondius podría haber supuesto una “vulneración directa” de esa normativa interna.
El sindicato considera especialmente grave que el guardia civil permaneciera durante una jornada “extenuante” y participara en un dispositivo relacionado con materiales potencialmente contaminados.
Por ello, exige que el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales abra “de inmediato” una investigación interna para determinar si existieron responsabilidades dentro de la cadena de mando.
No descartan acudir a Fiscalía
La asociación advierte además de que, en función de las conclusiones que arroje esa investigación, no descarta trasladar el caso a la Fiscalía.
AUGC sostiene que la llegada del MV Hondius no fue una situación “imprevisible” y que existió tiempo suficiente para organizar un operativo compatible con la normativa laboral y las condiciones físicas de los agentes movilizados.
El colectivo denuncia además que unidades como la USECIC de Tenerife afrontaron jornadas prolongadas y limitaciones de descanso durante el despliegue.
“Era evitable”
La asociación profesional va más allá y afirma que el fallecimiento del agente “era perfectamente evitable”.
“La muerte de este agente no es un accidente. Es la consecuencia previsible de un modelo que ignora sistemáticamente las condiciones reales de sus agentes”, señala el comunicado.
La AUGC recuerda además que lleva años reclamando que la Guardia Civil reconozca oficialmente la edad como un factor de riesgo laboral dentro de determinados operativos físicos y de alta exigencia.