Los resultados del Informe PISA en Canarias no parecen sorprender a nadie después de años arrastrando datos por debajo de la media española, sobre todo en matemáticas. No obstante, el problema comienza mucho antes de que el alumnado llegue a Secundaria, cuando hacen estas pruebas.
Así lo advierte Ismael Sanz Labrador, director del Área de Educación de Funcas, quien considera que se está llegando demasiado tarde para corregir las carencias de aprendizaje y evitar que desemboquen en fracaso o abandono escolar.
Para cambiar esta situación, el experto propone reforzar los planes desde Primaria o mejorar la estabilidad del profesorado. Son algunas de las medidas que plantea con motivo de su participación en PISAr a fondo: De los datos a la acción, una jornada organizada por este periódico que se celebrará el próximo lunes 26 de octubre en la Fundación Mapfre Canarias, en Las Palmas de Gran Canaria, para analizar los resultados educativos del Archipiélago y buscar propuestas concretas de mejora.
No existe una sola explicación
En 2025, el Archipiélago obtuvo 442 puntos en matemáticas, frente a los 457 del conjunto del país. También quedó por detrás en lectura y ciencias. Unas calificaciones que no suponen una caída continua, sino una persistencia de bajos resultados, según Sanz.
Pero, ¿por qué se dan estos datos en las Islas? Para el experto no existe una única explicación. El entorno socioeconómico influye, pero también lo hacen las prácticas docentes, la asistencia a clase, la organización de los centros y la capacidad de intervenir cuando empiezan las dificultades.

Un problema de fondo
El problema, según Sanz, es que esas dificultades de aprendizaje no siempre se detectan a tiempo. "Cuando un alumno llega a tercero o cuarto de la ESO con dificultades importantes de comprensión lectora o de matemáticas, recuperarlas es posible, pero mucho más costoso", explica.
"Esperar a que aparezca el suspenso, la repetición o la decisión de abandonar significa intervenir cuando el problema ya lleva años acumulándose", advierte. Y es que para Sanz, las dificultades de aprendizaje y el abandono escolar están relacionados.
Canarias cerró 2025 con una tasa de abandono del 15,9% frente al 12,8% nacional, la segunda más elevada entre las comunidades autónomas, solo por detrás de Murcia. Aunque el Archipiélago ha logrado reducir este indicador durante la última década, el repunte respecto al 13,1% registrado en 2024 demuestra, según Sanz, que los avances todavía no están consolidados.
El papel de las pantallas
La tecnología es otro de los aspectos sobre los que Sanz invita a reflexionar. "Durante años hemos sido demasiado optimistas con la idea de que introducir tecnología era, por sí mismo, innovar", sostiene.
Aunque advierte que no se puede responsabilizar directamente a las pantallas del deterioro de PISA, recuerda que algunas investigaciones encuentran una relación entre su uso excesivo y un menor rendimiento académico.
Esto no significa, aclara, que haya que eliminar los dispositivos de las aulas. La tecnología puede ser útil para personalizar ejercicios, practicar o facilitar recursos educativos. El problema aparece cuando sustituye actividades que requieren mayor concentración.
Medidas para cambiar el rumbo
¿Qué se puede hacer para frenar estos resultados? Sanz pone el foco en el inicio de la educación. El experto insiste en recuperar los aprendizajes básicos desde Primaria, con especial atención a la comprensión lectora y las matemáticas, así como hacer evaluaciones que permitan identificar a quienes necesitan ayuda y ofrecerles apoyo antes de que los problemas se agraven.
Una segunda medida que recomendaría al Gobierno de Canarias sería proteger el tiempo efectivo de aprendizaje, reduciendo el absentismo, mejorando el ambiente en las aulas y evitando las distracciones.

Estabilidad del profesorado
En cuanto al profesorado, Sanz advierte de que Canarias afronta dificultades específicas para cubrir determinadas plazas debido, entre otros factores, a la insularidad. Por ello, considera necesario dar mayor estabilidad a las plantillas, atraer y retener docentes en los destinos más complicados y reforzar su formación.
Además, el experto considera tan importante poner en marcha nuevas medidas como evaluar sus resultados y mantener aquellas que demuestren su eficacia. "En educación cambiamos demasiadas veces de programa antes de saber si el anterior funcionaba", lamenta.
Las consecuencias más allá de las aulas
En caso de no actuar y que estos resultados se mantuvieran durante otra década, tendría consecuencias que irían mucho más allá del ámbito educativo. Sanz recuerda que las competencias básicas están relacionadas con las oportunidades laborales, la productividad y la capacidad de seguir aprendiendo a lo largo de la vida.
En una economía cada vez más condicionada por la tecnología y la inteligencia artificial, llegar a la edad adulta con dificultades de lectura o razonamiento matemático supone una desventaja creciente.
Hay margen de cambiar
Para Canarias, advierte, esto podría traducirse en más dificultades para acceder a empleos de mayor productividad y diversificar su economía. Sin embargo, insiste en que todavía hay margen para cambiar el rumbo.
"Las niñas y niños que hoy comienzan Primaria serán los jóvenes que evaluará PISA dentro de una década". Y justo por eso considera fundamental actuar desde ahora, con políticas educativas que no se queden en medidas puntuales, sino que acompañen a toda una generación.
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